Más de 19.000 euros, casi 20.000, gastó el grupo Adelante Andalucía en alquilar dos pisos en Sevilla para uso de ocho parlamentarios, dinero del que le ha pedido cuentas la Intervención de la Cámara porque los diputados ya cobran dietas para alojamiento y manutención. Esto pasó en verano, cuando ya se había consumado el divorcio entre los parlamentarios afines a Teresa Rodríguez, hoy considerados «no adscritos», que han conservado el nombre de Adelante Andalucía, mientras el resto ha cambiado su denominación por la de Unidas Podemos, y forma grupo parlamentario.

Que el grupo liderado por Teresa Rodríguez, que destaca por su austeridad y mínimo uso de privilegios, se vea inmerso en esta situación ha desatado un buen escándalo en la Cámara andaluza, donde la presidenta, Marta Bosquet, consideró este viernes que se tiene que devolver el dinero que la Mesa de la Cámara reclama de la partida de subvenciones de los grupos: «Si te pagan el piso por un lado, no puedes meterte dietas en el bolsillo».

El divorcio de la izquierda está siendo duro. Adelante Andalucía denunció este viernes que el grupo de Unidas Podemos (UP) «ocultó» a los diputados afines a Teresa Rodríguez el informe preliminar de la Intervención del Parlamento que advierte del uso indebido de dinero público. Así lo aseguró Nacho Molina, dirigente de Adelante y diputado no adscrito, quien tras mantener un encuentro con la interventora del Parlamento dijo que se trata de una «jugada sucia, un comportamiento ruin y mezquino» de Unidas Podemos para desprestigiar a los diputados de Teresa Rodríguez. Según Molina, entre finales de junio y principios de julio los grupos, entre ellos UP, recibieron el informe previo de fiscalización de la contabilidad de 2020, donde ya figuraban «reparos» sobre el uso indebido del dinero para el pago de alquiler de ocho diputados no adscritos.

«Unidas Podemos presentó alegaciones a ese informe, salvo al asunto los alquileres de las viviendas», «un gasto mal imputado, un error administrativo que no permite la contabilidad del Parlamento. No se nos dijo nada y se ocultó», sostuvo. Meses más tarde, el pasado miércoles, la Mesa del Parlamento recibió el informe definitivo de la Intervención, del que los diputados no adscritos se enteraron por una «filtración» a los medios. Dicen que el aviso de la Intervención lo recibió Unidas Podemos, pero no lo comunicó. «Ha sido una maniobra bastante burda, torticera y con muy malas pulgas para intentar ensuciar el nombre de Teresa Rodríguez y del resto de diputados afines y el discurso contra los privilegios de los diputados», censuró Molina. Los ocho diputados afectados ya han mostrado su disposición a devolver el dinero.

Por su parte, Unidas Podemos (UP) negó que haya ocultado la información a los diputados y pidió a los dirigentes de Adelante «ejemplaridad». Los portavoces de UP por Andalucía, Toni Valero y Martína Velarde, aseguraron que «nosotros nunca hemos sido conocedores de lo qué estaban haciendo los diputados no adscritos y la Intervención está cumpliendo su papel. Somos el único grupo que ha solicitado a la Mesa del Parlamento que se trasladara el contenido del informe a las personas afectadas», zanjó Valero. En su opinión, son los afines a Rodríguez los que tienen que dar cuentas en lugar de «echar balones fuera», lo que «no resulta ni edificante ni productivo para la ejemplaridad» que les exige.