Con la llegada de la nueva normalidad a Andalucía, la relajación de las restricciones contra el covid y la bajada de la tasa de incidencia, son muchos los que esperan que pronto llegue el anuncio del fin de las mascarillas en interiores.

Sin embargo, aún habrá que ser pacientes y si bien ya se observa en las calles que una gran mayoría de ciudadanos han optado por abandonar las mascarillas en espacios abiertos, en los interiores –incluidos los colegios e institutos- aún queda mucho para prescindir de esta barrera de contención del coronavirus. Y los hay que apuntan a mantener el uso de la mascarilla hasta la primavera de 2022.

De momento, tanto la Junta de Andalucía como el Gobierno central han pedido paciencia a los ciudadanos y abogan por mantener la mascarilla en interiores los próximos meses. La propia ministra de Sanidad, Carolina Darias, instaba hace una semana a “ir poco a poco” en la desescalada de la mascarilla, y en los mismos términos se expresó el presidente de la Junta, Juanma Moreno al anunciar la llegada de la normalidad a Andalucía.

Barrera también contra la gripe

Uno de los motivos por los que tanto autoridades como expertos están llamando a mantener el tapabocas en interiores es que el año pasado el uso generalizado de la mascarilla se reveló también como una barrera de contención contra la gripe.

En este sentido, con la relajación de las medidas anticovid, desde el Centro Nacional de la Gripe ya han advertido que la propagación del virus esta temporada puede ser más virulenta, con un aumento exponencial de casos –que el año pasado fueron testimoniales- que se podría evitar tanto con la vacuna de la gripe como con el uso de la mascarilla.

De hecho, el responsable científico y de vigilancia virológica del Centro Nacional de la Gripe, Iván Sánchez, está entre los que abogan por mantener la mascarilla en interiores hasta la primavera de 2022, una vez concluya la temporada de virus respiratorios.