Cs registró una proposición no de ley (PNL) para su debate en la Comisión de Educación con la que pide al Parlamento que reclame a la Junta «una revisión de la normativa» relativa a lenguaje inclusivo que afecta a los libros de texto de la Consejería con la pretensión de «eliminar expresiones que puedan entorpecer la lectura y la comprensión lectora». La segunda petición es que ponga «a disposición de los profesores y alumnos materiales y libros de texto que sirvan para conocer nuestra historia sin ningún tipo de reinterpretación ideológica y sesgada» y ofrecer «las herramientas para los conocimientos básicos» sin que se haga «una revisión de género a hechos históricos». Cs apunta como origen de esas diferencias «instrucciones realizadas en legislaturas pasadas por la Consejería», de la que traslada que «lejos de promover textos útiles desde un punto de vista pedagógico y educacional, han apostado por una igualdad mediante lenguaje inclusivo mal entendido alargando frases o desdoblando palabras a veces de forma disparatada». La PNL pone de manifiesto que «esas instrucciones que fomentan ese lenguaje inclusivo mal entendido y exagerado», y aboga por que los libros «deben primar la igualdad de oportunidades, el respeto al diferente, la atención a la diversidad» sin las modificaciones que denuncian.