El presupuesto de la Junta de Andalucía para el 2020 seguirá en la línea de reducir los impuestos y este camino seguirá en los ejercicios sucesivos hasta llegar a la «bajada masiva» de tributos, afirmó ayer la secretaria general del PP andaluz, Dolores López.

En rueda de prensa, recordó que el PP cuando llegó al Gobierno andaluz eliminó el impuesto de sucesiones y donaciones y bajó el tramo autonómico del IRPF, entre otras rebajas, y avanzó que este tramo se volverá a bajar en el 2020 y también se reducirá al siete por ciento el impuesto de transmisiones patrimoniales para las viviendas con precio superior a 130.000 euros.

Además, destacó que será el primer presupuesto con equilibrio entre los ingresos y los gastos, lo que significa que «los hijos no vamos a tener que pagar la deuda de nuestros padres». Esa es la diferencia con los anteriores presupuestos de los gobierno socialistas en Andalucía que «han dejado una roncha a los andaluces», censuró.

Asimismo, la dirigente del PP criticó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por poner la «zancadilla y jugar con los 1.350 millones de los impuestos de los andaluces para hacer campaña electoral» y aseguró que, «pase lo que pase -con esos fondos-, el presupuesto de 2020 será positivo para Andalucía».

También mantendrá el equilibrio presupuestario «al margen de lo que ocurra con esos 1.350 millones» que adeuda el gobierno a Andalucía por las entregas a cuenta de la recaudación de impuestos y por el IVA, si bien ha precisado que se contabilizan por ley en las cuentas andaluzas para 2020.

Ha tendido la mano al diálogo a todos los grupos políticos en relación a los presupuestos para 2020, que llegarán a la Cámara autonómica este mes de octubre, y ha admitido que se «agudizarán las tensiones» en la negociación presupuestaria con Vox.