La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, aseguró ayer que la estabilidad de su Gobierno "está garantizada hasta el final de legislatura" y afirmó que ella "preside, gobierna y decide", mientras el PP la ha acusado de haberse puesto "de rodillas" ante IU, su socio en el Ejecutivo. En la sesión de control al Gobierno, ante una pregunta del portavoz popular, Carlos Rojas, sobre la estabilidad del Gobierno andaluz, Díaz reafirmó que tienen una "hoja de ruta sólida, estable" y denunció que mientras los populares pretendan "sacar tajada" de los problemas ellos van a seguir "poniéndole rostro".

Criticó que se le reproche que haya tenido "algún problema" con su socio de gobierno, en referencia a los realojos de la Corrala Utopía, y dijo que siempre va a garantizar la legalidad y la igualdad de oportunidades de todos los andaluces y que los problemas "hay que resolverlos" y si es en 24 horas "mejor". "Este problema lo hemos resuelto en un día. Hemos tardado 700 veces menos que lo que están tardando ustedes en digerir su derrota electoral", dijo la presidenta a los populares.

Explicó que dirige un Gobierno de izquierdas que tiene la "mayoría social" de Andalucía y denunció que el PP actúa "desde la hipocresía" y se les ve "el plumero". Para Díaz, "el PP-A ni quiere ni darle estabilidad a este Gobierno ni puede hacerlo", en referencia al ofrecimiento de apoyo parlamentario del presidente de los populares andaluces, Juan Manuel Moreno. "Presido, gobierno y decido", sentenció la presidenta, quien anunció que están preparando una estrategia de colaboración con grandes superficies y organizaciones agrarias para promocionar el consumo de productos andaluces y dinamizar el sector.

Carlos Rojas lamentó que Andalucía "se desangra" por la crisis mientras en el Ejecutivo regional vive una "guerra particular" y dijo que Díaz ha cedido "ante el chantaje de IU, que le está moviendo el sillón". "Intentó sacar pecho y la pusieron de rodillas. Fue presidenta, pero solo presidenta por un día", añadió.