Ha sido un arranque de año muy duro para los socialistas andaluces. El sábado falleció la diputada por Córdoba y secretaria de Educación de la ejecutiva del PSOE-A, Araceli Carrillo. Mujer alegre, luchadora, combativa. Nada más comenzar 2013, los socialistas lamentaron la muerte de Carmen Calleja, otra mujer singular y especial del círculo más estrecho de José Antonio Griñán. El presidente andaluz arrancó ayer emocionado su intervención en el comité director. "Es verdad que siento más sus muertes que mi vida", dijo.

El comité director se inauguró con las palabras también emocionadas de la presidenta del PSOE-A, Amparo Rubiales. Sobre la silla vacante de Araceli Carrillo yacía una rosa roja. Un minuto de silencio y un aplauso le rindieron homenaje. Luego Griñán se explayó. Quienes le conocen dicen que él es así. No se reprime sus emociones y a veces las muestra en público, algo raro entre los políticos acostumbrados a estar en la primera línea. "No practico la resignación. La muerte de personas a las que amo me causan intenso dolor y rabia".