El exdelegado de Trabajo y Asuntos Sociales de Sevilla Juan Rodríguez Cordobés, imputado por aparecer como intruso en un expediente de regulación de empleo (ERE), aseguró ayer ante la jueza Alaya que desconocía su inclusión en un ERE. Según explicó en su declaración, fue el exdelegado de Empleo Antonio Rivas, también imputado en el caso, el que le ofreció cobrar 36.000 euros como indemnización por su cese al frente de la Escuela de Artesanos de Gelves (Sevilla) tras su dimisión como delegado, admitiendo ser su amigo, así como del diputado y exconsejero de Empleo José Antonio Viera. La jueza, que le imputa tres delitos, también interrogó ayer a dos intrusos más.

La titular del Juzgado de Instrucción número 6 imputó ayer a Rodríguez Cordobés los delitos de prevaricación, malversación y tráfico de influencias al considerar que aprovechó "sus contactos de amistad y políticos con ciertos cargos de la Junta y del PSOE andaluz" logró que fuera incluido como beneficiario de la póliza del ERE de los trabajadores de Calderinox. El exdelegado de Trabajo, que padece párkinson, lo negó pues dijo que fue Rivas quien le ofreció "la cuantía" por su cese como presidente de la Escuela de Artesanos de Gelves. Rodríguez Cordobés asumió este cargo tras su dimisión como delegado y su jefe era "Rivas, pues pertenecía al consejo rector" de dicha escuela y que con él "tenía una relación laboral, fluida y buena". De esta forma, aseguró que él entendía que esos 36.000 euros "formaban parte de la indemnización que le ofrecieron por su cese".