La fusión entre Unicaja y Caja Castilla-La Mancha (CCM) puede peligrar debido a problemas no solo financieros, sino también políticos, según dijeron ayer fuentes financieras de toda solvencia. Las fuentes resaltaron el hecho de que se trata de un proceso "muy complicado" desde el punto de vista financiero, pero también de tipo político debido, afirman, a la "complejidad" en el mapa de las cajas andaluzas que la situación económica está "alterando".

Las fuentes destacaron el "espectáculo denigrante" y de acoso político que sufre CCM desde mucho antes de que comenzara el proceso de fusión con Unicaja, cuando, recuerdan, que sus cuentas fueron aprobadas "por unanimidad" por quienes ahora las critican en público, en alusión al Partido Popular, algunos de cuyos miembros figuran en los diferentes órganos de gestión de la caja. Unicaja podría obtener hasta 1.300 millones de euros en emisiones preferentes y avales del fondo de garantía de depósitos (FGD) y del Banco de España para respaldar su posible fusión con CCM.

La intensidad de la "campaña de desprestigio" que sufre CCM, según las fuentes, ha provocado una retirada de depósitos en enero de unos 300 millones de euros y hasta el mes de marzo alcanza los 1.500 millones en un año, que el sindicato Comisiones Obreras eleva a 2.000 millones.

Por su parte, Unicaja prosigue las negociaciones para su fusión con CCM, que daría lugar a una de las primeras cinco cajas de ahorro españolas, y continúa la auditoría sobre la operación, según se supo ayer tras un consejo de administración ordinario.

Uno de los integrantes de ese órgano de gobierno de la entidad, el alcalde de Antequera, Ricardo Millán (PSOE), informó respecto a la fusión que "sigue todo igual, no ha habido nada nuevo", aunque precisó que "igual se tiene que convocar un consejo extraordinario de aquí a poco que será porque habrá más novedades". La fusión estaría, según fuentes del sector, pendiente de una auditoría, análisis o prospectiva económica.