La ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, aseguró ayer que el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes supondrá "planificación, transparencia y coordinación" en estas inversiones "a medio y largo plazo" frente al "abandono e ineficiencia" del anterior Gobierno del PP.

Alvarez subrayó en rueda de prensa su "voluntad" de que exista una "gran coordinación entre las instituciones responsables de las obras públicas", que a su juicio ya se ha plasmado en las reuniones mantenidas en los últimos meses con las comunidades autónomas "para conocer sus planteamientos".

El plan tendrá una "triple finalidad", que se centrará en "mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través de las infraestructuras, vertebrar el territorio, establecer una cohesión e incrementar la capacidad de competir del sistema productivo", según la ministra.

Recordó que el anterior Gobierno del PSOE ya estableció otra planificación "que dio estabilidad y certidumbre" a las infraestructuras, aunque esta política "se quebró" con el PP, que construyó "carreteras de 2 kilómetros que ni van ni vuelven y adjudicó tramos de AVE de 12 kilómetros, sin continuidad anterior ni posterior".

Para la titular de Fomento, la "herencia" recibida es un "alto nivel de gasto y un bajo nivel de eficiencia".

El plan cuya redacción aprobó el viernes el Consejo de Ministros contiene los "criterios y directrices" de esta política, pero no es "un listado ni un inventario" de actuaciones, según Alvarez, que añadió que sus contenidos "se presentarán públicamente antes de Navidad".

Añadió que, pese al "esfuerzo importante" en infraestructuras de los últimos 25 años, "persisten desequilibrios" en el transporte terrestre, ya que "en las mercancías recae toda la importancia sobre las carreteras, que se colapsan, cuando el ferrocarril garantiza sostenibilidad".

Según Alvarez, es necesaria "una visión integral del país", y el plan establece conexiones "no sólo con una visión centralista, de etapas anteriores, sino con una red mallada, de ejes transversales y verticales", de modo "que los territorios se relacionen entre sí sin necesidad de pasar por Madrid".

LA HERENCIA DE CASCOS Sobre la situación del Ministerio de Fomento cuando accedió al cargo, explicó que se habían tomado "decisiones inconexas", como la contratación por Renfe "de material móvil por 3.000 millones de euros sin que estuvieran las vías hechas para que ese material rodara por las vías".

Además, recordó que encontró sin consumir el 1% del presupuesto para 2004, el 8% para 2005 "y menos del 50% para 2006", y acusó al anterior equipo de Fomento de tener a los ciudadanos "engañados con mentiras piadosas".

Alvarez mostró su "sorpresa" por el "nivel de abandono" de las carreteras y ferrocarriles y la "toma desordenada" de decisiones, así como el funcionamiento "muy personalista" del ministerio durante el mandato de Alvarez Cascos, que es "lo contrario de lo que yo voy a hacer", señaló.