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Infraestructuras hidráulicas

Los sedimentos amenazan con cegar también el canal de riego del Genil-Cabra

En algunos puntos la canalización llegó a quedarse con solo 40 centímetros de columna de agua antes de la última limpieza, al igual que le ocurre al pantano de Cordobilla

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Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

El problema de los sedimentos en el pantano de Cordobilla, que lleva tiempo inutilizado al estar colmatado de lodo y sedimentos arrastrados por el río, se ha extendido ya también al canal de la zona regable Genil-Cabra, del que dependen 2.400 agricultores. Aunque por el momento siguen tomando agua de la canalización, la situación es tan grave que obliga a realizar cuantiosas inversiones cada poco tiempo para mantener activa la infraestructura.

El presidente de la comunidad de regantes, Julio Valcuende, ha asegurado a este medio que hay zonas en las que el canal sólo tenía 40 centímetros de columna de agua y todo lo demás era fango y sedimentos. «Ya no hay embalse y las bombas no dan más de sí porque tragan barro constantemente», ha indicado.

Limpiezas en el canal

Valcuende sostiene que los regantes han tenido que financiar obras para mantener medianamente limpio el canal de riego. Hace un tiempo, recuerda, consiguieron que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir limpiara cinco kilómetros de la canalización (tiene 30 divididos en dos tramos). Pero después ha sido necesario ejecutar limpiezas y dragados con máquinas flotantes.

La comunidad de regantes Genil-Cabra, apunta su presidente, ha tenido que construir un dique para decantar el fango que pasa desde Cordobilla hasta el canal y han gastado 300.000 euros en limpiar el primer kilómetro del cauce, justo donde se decanta el agua. En otras actuaciones de limpieza se han llegado a extraer 300.000 metros cúbicos de lodo y fango, más que toda la capacidad real de almacenamiento real que le queda a Cordobilla, estimada en 200.000 metros cúbicos.

Un tramo limpio al lado de otro con acumulación de fango en el canal del Genil-Cabra.

Un tramo limpio al lado de otro con acumulación de fango en el canal del Genil-Cabra. / CÓRDOBA

Nada de eso soluciona el problema en tanto no se actúe sobre el pantano de Cordobilla, aunque el Gobierno ya anunciado que descarta una solución definitiva como podría ser un dragado. Los regantes proponen alternativas. Según Valcuende, se podría limpiar tan solo una parte del embalse, en una superficie de ocho o diez hectáreas, o bien colocar una tubería aguas arriba «donde sea necesaria» para que no entren más sedimentos al canal.

«El tiempo pasa y tenemos los mismos problemas de hace dos años y no le vemos solución inmediata», asegura el portavoz de los regantes. A ello se añaden los condicionantes ambientales, uno de los motivos esgrimidos por el Gobierno para eludir un dragado en Cordobilla. En el canal de riego también «tenemos el problema de la zona de protección de la fauna. Cada vez que hay un ave que pone un huevo nos tenemos que ir corriendo de ahí», se lamenta Valcuende.

Una nueva intervención

El fango acumulado en el canal va descendiendo conforme avanza desde las tomas en Cordobilla. Aun así, el presidente de la comunidad de regantes del Genil-Cabra cree que a corto plazo la CHG debería ejecutar de nuevo una inversión para limpiar los primeros cinco kilómetros, tal como se hizo hace unos años.

Aunque a medio gas, el canal sigue funcionando, pero en estas condiciones está por ver si puede dar servicio a la ampliación de 7.000 hectáreas en los regadíos de la comarca aprobada ya por el Gobierno central. «No podemos estar siempre así, esto es el cuento de nunca acabar», concluye Valcuende.

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