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Análisis

Túnez e Italia, más aceite de oliva en el mercado para competir con el cordobés

Los dos países son competidores de España y han aumentado su producción este año, mientras que Turquía ha bajado

Recogida de la aceituna en una explotación de Baena.

Recogida de la aceituna en una explotación de Baena. / MIGUEL PÁRRAGA

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Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

El aceite de oliva está en auge en todo el mundo. Con la campaña 2025-2026 prácticamente cerrada -ya apenas sale producto de las almazaras-, España sigue siendo la gran potencia mundial ya que casi uno de cada cinco litros de aceite, de acuerdo con los datos del Consejo Oleícola Internacional, sale de los molinos nacionales. Pero la situación tiende a cambiar, con países que están incrementando a marchas forzadas sus producciones, en gran medida destinadas a la exportación. Son los grandes competidores de España por liderar un sector cada vez más lucrativo y con nuevas oportunidades en mercados emergentes.

España ha producido en la presenta campaña 1,3 millones de toneladas de aceite de oliva (250.000 de ellas procedentes de Córdoba), por debajo de lo esperado cuando se realizaron los aforos y con una caída de en torno al 9% con respecto al año anterior. Ningún otro país se le acerca, ya que el segundo en la lista produce apenas un tercio de lo que se hace en España: Túnez ha elaborado 450.000 toneladas de aceite en esta campaña, mientras que Italia se ha quedado en 325.000 toneladas.

La bajada en España

En España, el paso de un tren de borrascas explica en parte la caída en la producción, ya que hubo zonas (sobre todo en la Subbética cordobesa) donde gran parte de la aceituna terminó en el suelo o arrastrada por las escorrentías. Aun así, los aforos ya preveían una bajada con respecto al año anterior. Los 1,3 millones de toneladas de esta temporada están casi en la media de las últimas 10 campañas (1.250.000 toneladas), pero los olivares españoles, en su mayor parte cultivados a la manera tradicional, tienen una gran dependencia del clima y eso hace que las cosechas sean muy dispares. El pico máximo se alcanzó en el ciclo 2018-2019, con casi 1,8 millones de toneladas; por contra, cuatro años después (en lo peor de la sequía) apenas se pudo producir un tercio de esa cantidad. Eso da una idea de la volatilidad del sector, una de las quejas de los productores que creen que la extensión del regadío podría mitigar las oscilaciones.

Túnez e Italia, más aceite en el mercado

Túnez e Italia, más aceite en el mercado / Miguel Párraga

En otros países competidores de España la temporada ha sido mucho mejor, salvo en el caso de Turquía. Los productores anatolios suelen estar siempre en el podio del mundo oleícola, pero no este año. Sus 290.000 toneladas se han quedado por detrás de las elaboraciones tunecinas e italianas. Los medios turcos y especializados explican la caída por una combinación de factores como la climatología y un menor rendimiento graso, pero sobre todo por la vecería (la alternancia de cosechas buenas y regulares por los propios ciclos del olivo). Lo cierto es que la campaña anterior en Turquía había sido excepcionalmente buena, con más de 500.000 toneladas. Ningún otro país del mundo en la última década, a excepción de España, ha sacado tanto aceite como los olivareros turcos en la temporada 2024-2025.

Los competidores

No ha ocurrido lo mismo en los otros principales competidores de España. Túnez se ha colocado en segundo lugar, con un incremento de más del 32% sobre el año pasado hasta llegar a las 450.000 toneladas; son 200.000 toneladas más de la media de las últimas 10 campañas, lo que muestra la fortaleza actual del sector olivarero en el país africano. En Italia, el crecimiento ha sido muy parecido y se han producido 325.000 toneladas; su media en una década es de 290.000 toneladas. Ha habido crecimiento en el país transalpino, pero mucho menos que en Túnez.

Entre los tres primeros países productores, sólo España mantiene una clara tendencia al crecimiento en superficie dedicada al olivar. Cada vez se plantan más olivos, pero el incremento es mucho más notable en el regadío que en las plantaciones de secano: el primer modelo ha pasado de 750.000 hectáreas a más de 910.000 en una década, mientras que el olivar de secano sólo se ha incrementado en unas 60.000 hectáreas en todo el país en el mismo periodo. El camino avanza hacia una intensificación de la producción, con plantaciones cada vez más tecnificadas a pesar de que hay zonas en donde la reconversión no es apenas posible, como en los olivares de montaña.

El caso de Túnez es singular. Sus olivares son gigantescos y abarcan 1,8 millones de hectáreas, según los informes de medios especializados del país africano consultados por este medio. Eso es casi tanto como toda la provincia de Badajoz, la más extensa del país, pero hay que tener en cuenta que Túnez es un país relativamente pequeño, con una superficie equivalente a un tercio de la de España. Esta enorme extensión del olivar se explica por un modelo extensivo, con poca densidad de árboles por hectárea y muy dependiente del clima. Sus principales variedades de aceituna son autóctonas y muy resistentes y adaptables al cambio climático.

Redistribución en italia

Italia es diferente. Allí la superficie total ha permanecido estable en los últimos años pero su peso relativo en la agricultura ha bajado. Un informe del principal banco de inversión italiano señala la pérdida de más de siete puntos porcentuales en la superficie agraria útil hasta situarse en un 8%. En España es más del doble y en Córdoba casi se cuadriplica el porcentaje. Además, en Italia los olivares se están redistribuyendo y aunque Puglia (el tacón de la bota italiana) sigue siendo la principal región productora, están creciendo zonas como Sicilia o Calabria.

El crecimiento productivo más espectacular de la presente campaña se ha dado en Marruecos, que ha aumentado un 80% sus salidas de aceite de oliva. No obstante, sus cifras siguen siendo modestas con 160.000 toneladas. En Portugal la campaña se ha mantenido estable de un año para otro mientras que Grecia ha vivido un descenso similar al que ha habido en España.

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