Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El mercado del AOVE

La gran pregunta de los olivareros cordobeses: ¿por qué el aceite italiano se vende más caro? "Estamos equivocando el tiro"

Un experto asegura que el 75% del 'oro líquido' de la provincia se sigue vendiendo a granel en lugar de añadir valor con marcas propias

Exposición de modelos de envase para aceite de oliva mostrados en Rabanales; en el recuadro, Manuel Parras.

Exposición de modelos de envase para aceite de oliva mostrados en Rabanales; en el recuadro, Manuel Parras. / A. J. González

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

El aceite de oliva virgen extra se pagaba la semana pasada por encima de los seis euros por kilo a los agricultores italianos, según los datos oficiales del Ministerio de Agricultura. Es un 50% más de lo que se ofrece a los productores españoles de media, una diferencia que a nadie extraña y que lleva años siendo así.

La pregunta es: ¿por qué un agricultor transalpino recibe mucho más por el mismo producto que obtiene su equivalente cordobés? Los AOVE italianos y cordobeses son, como poco, equivalentes en calidad, aunque los premios internacionales que acaparan las denominaciones de origen locales (sobre todo la Subbética) indican que el oro líquido de aquí es incluso mejor, aunque cueste menos.

La respuesta al interrogante ha centrado algunos de los debates celebrados este miércoles en el congreso Mundolivar celebrado en Rabanales. Manuel Parras, catedrático de Marketing de la Universidad de Jaén, ha dado algunas pistas. Para empezar, tanto en Córdoba como en Andalucía "estamos centrando la agenda en abaratar costes, y eso está bien en el mundo de los negocios" pero eso no debería servir para "vender más barato sino para crear más empleo". Al inclinar los precios a la baja, el experto considera que la percepción del consumidor se modifica en consonancia y se piensa que "los aceites italianos son mucho mejores" sin serlo. Lo que se vende más caro parece mejor, y eso ocurre en todos los sectores del comercio.

Las consecuencias de un sector atomizado

Por otro lado, el sector oleícola español se articuló sobre un modelo con una "atomización excesiva y poca apuesta por añadir valor". La oferta es enorme y no sólo por la gran producción (la mayor del planeta), sino porque hay demasiados agricultores vendiendo lo mismo, incluso a pesar de la concentración cooperativista. La demanda, por contra, está muy concentrada en unos pocos operadores, una de las continuas críticas del sector.

Asistentes a uno de los stands del encuentro sobre el aceite de oliva en Rabanales.

Asistentes a uno de los stands del encuentro sobre el aceite de oliva en Rabanales. / A. J. González

La atomización del sector, según Parra, trae como consecuencia la venta de aceite a granel, sin marca ni envasado, para dar salida a las existencias. Y aunque eso está cambiando poco a poco, asegura el catedrático, seguimos vendiendo el 75% del aceite cordobés a granel "sin ningún tipo de identidad". ¿Soluciones? "Hay que hacer una auténtica comercialización" porque en estas condiciones "estamos equivocando el tiro".

Las ventas de Italia, con marca propia

Justo lo contrario es lo que se hace en Italia, un país que produce mucho menos aceite del que vende. Para cubrir sus exportaciones compra aceite en el exterior, gran parte de él precisamente a granel en España, que después se etiqueta y vende mucho más caro como italiano. Por eso, "hay que aprender de quienes lo hacen mejor", ha apuntado Manuel Gómez, secretario general de Agricultura y Alimentación de la Junta de Andalucía. En resumen, vender lo nuestro como si fuera nuestro, sin complejos.

Tracking Pixel Contents