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Viticultura

Montilla-Moriles apuesta por el uso de feromonas para frenar el avance de la polilla del racimo en los viñedos

La confusión sexual utiliza feromonas sintéticas para desorientar a los machos de la polilla del racimo, impidiendo su apareamiento y reduciendo la plaga

Un técnico de Bodegas San Acacio de Montemayor muestra un difusor de feromonas para combatir la polilla del racimo.

Un técnico de Bodegas San Acacio de Montemayor muestra un difusor de feromonas para combatir la polilla del racimo. / José Antonio Aguilar

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Juan Pablo Bellido

Juan Pablo Bellido

Montilla

La confusión sexual se ha erigido ya en una de las herramientas más eficaces para combatir la polilla del racimo en los viñedos de Montilla-Moriles, una plaga que provoca importantes daños en la uva y que puede comprometer seriamente la calidad final del vino si no se controla a tiempo.

Desde hace algunos años, el control de plagas en los cultivos atraviesa un profundo proceso de transformación impulsado, en buena medida, por las nuevas exigencias de los consumidores, cada vez más interesados en alimentos obtenidos con métodos respetuosos con el medio ambiente y con una menor presencia de residuos fitosanitarios. En este contexto, la agricultura avanza hacia estrategias de manejo que permitan mantener la eficacia en el control de insectos y enfermedades sin renunciar a la sostenibilidad.

Dentro de ese nuevo modelo, los técnicos de la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) señalan que "la confusión sexual ha ido ganando protagonismo como alternativa al uso de insecticidas". Se trata de una técnica basada en el empleo de feromonas sexuales sintéticas, unos compuestos que los insectos utilizan de manera natural para comunicarse durante el apareamiento.

La técnica se usa frente a distintas plagas

Hoy en día, la confusión sexual se utiliza frente a distintas plagas agrícolas, entre ellas la polilla del manzano, la polilla oriental del melocotonero, la polilla del racimo, el taladro del almendro, el barrenador del arroz, el taladro amarillo o la polilla de la col. Del mismo modo, comienzan a registrarse resultados prometedores en especies como el melazo de la vid o el piojo rojo de California.

Uno de los ejemplos más representativos de la eficacia de esta técnica se encuentra precisamente en el control de la polilla del racimo, conocida científicamente como Lobesia botrana. En España, alrededor de un 10 por ciento de la superficie de viñedo ya se maneja mediante este sistema, lo que ha permitido reducir de manera notable el uso de insecticidas destinados a combatir esta plaga.

Y es que la polilla del racimo constituye uno de los principales problemas fitosanitarios del viñedo. Sus larvas se alimentan de las flores y, especialmente, de los racimos, ocasionando daños directos que reducen la producción. Además, las heridas provocadas facilitan la entrada de patógenos como Botrytis cinerea, acelerando la podredumbre y comprometiendo seriamente la calidad de la uva.

Su eficacia aumenta a medida que crece la superficie tratada

Los técnicos de la RAIF insisten en que la confusión sexual es una técnica de carácter colectivo. "Su eficacia aumenta a medida que crece la superficie tratada, ya que se reduce la posibilidad de reinfestaciones desde parcelas cercanas", señalan. Por ello, la coordinación entre agricultores resulta esencial para consolidar buenos resultados.

Igualmente, la RAIF advierte de que la ausencia de capturas en las trampas no basta para garantizar el control de la plaga. Por ese motivo, el seguimiento debe complementarse con observaciones directas en los racimos. Además, resulta recomendable disponer de una parcela de referencia fuera de la zona de confusión para registrar capturas y obtener la curva de vuelo de cada generación.

Gracias a este sistema de seguimiento es posible evaluar tanto el nivel de plaga como su intensidad. En caso de superarse los umbrales establecidos —habitualmente, un 5 por ciento de racimos con puestas viables en segunda generación y en tercera generación—, se deben realizar intervenciones puntuales en las zonas afectadas.

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