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Evolución de la plaga de la vid

Montilla-Moriles intensifica la vigilancia del mildiu en los viñedos ante las lluvias previstas para los próximos días

El Aula de Viticultura del Consejo Regulador alerta de una nueva infección secundaria que podría ser más dañina si no se actúa con celeridad

Ángela Portero supervisa un pámpano en un viñedo de la Sierra de Montilla.

Ángela Portero supervisa un pámpano en un viñedo de la Sierra de Montilla. / José Antonio Aguilar

Juan Pablo Bellido

Juan Pablo Bellido

Montilla

El mildiu ya se ha "instalado" en Montilla-Moriles. Así lo ha confirmado la Agrupación de Producción Integrada (API), a través del boletín que distribuye periódicamente el Aula de Viticultura del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, que recomienda a los viticultores de la comarca tratar las cepas antes de las lluvias previstas para los próximos días, con el objetivo de frenar el avance de una enfermedad que puede causar daños muy severos en la producción, tal y como ocurrió el pasado año.

El boletín número 11 del Aula de Viticultura confirma que las muestras de hojas recogidas la pasada semana, de las que informó en primicia Diario CÓRDOBA, han dado positivo en mildiu. De este modo, el Servicio de Sanidad Vegetal de Córdoba ha detallado que los siete galardones que forman parte del Concurso de Mildiu Pedro Cabezuelo para detectar las primeras manchas en Montilla-Moriles "ya están cubiertos", lo que, a juicio del máximo órgano de control de los vinos cordobeses, "indica que el mildiu está instalado en Montilla-Moriles".

La ingeniera agrónoma Ángela Portero, responsable del Aula de Viticultura del Consejo Regulador, señala que "estas primeras manchas no son visibles para los viticultores, pero es importante detectarlas para la estrategia de control". Además, recuerda que "la detección precoz y su comunicación inmediata son beneficiosas para reducir costes y también para el medio ambiente, ya que se promueve una forma de producir más sostenible y se optimizan los tratamientos".

La infección primaria llegó tras las lluvias del 8 de abril

El boletín técnico detalla que la infección primaria se produjo tras las lluvias del pasado 8 de abril, cuando se registraron entre 30 y 55 litros por metro cuadrado. Según el Aula de Viticultura, esas precipitaciones "provocaron la infección primaria con esporas de los huevos de invierno", toda vez que los primeros avisos de manchas se produjeron entre el 22 y el 27 de abril.

Además, el documento recoge que la lluvia del 25 de abril, con registros de entre 14 y 22 litros por metro cuadrado según las zonas, habría originado una primera infección secundaria en "pámpanos y racimos desprotegidos". De hecho, el Aula de Viticultura explica que ya "se observan las nuevas manchas que estaban previstas para el 4 mayo", correspondientes precisamente a esa primera infección secundaria.

Por otro lado, el boletín advierte de una posible "infección secundaria" de nueva generación a raíz de las lluvias previstas para los próximos días. En concreto, el Aula de Viticultura avisa de que este nuevo episodio "sería más extenso y dañino", motivo por el que recomienda actuar con rapidez antes de que lleguen las precipitaciones anunciadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Recomendaciones frente al oídio

El boletín también lanza recomendaciones frente al oídio, otra de las enfermedades habituales en el viñedo durante esta época del año. Así, el Aula de Viticultura aconseja tratar "con tiempo estable empleando azufre polvo" y combinar las aplicaciones contra el mildiu con productos antioídio penetrantes "que no son lavados por la lluvia". Del mismo modo, recomienda alternar el azufre en polvo con tratamientos en pulverización, atendiendo tanto a la evolución meteorológica como a la práctica de la poda en verde.

Además, el boletín advierte de algunos problemas detectados en parcelas de la comarca como consecuencia de la climatología irregular de las últimas semanas. Según detalla el Aula de Viticultura, "la climatología ha provocado retrasos en las faenas agrícolas", circunstancia que ha derivado en aplicaciones de herbicidas "en momentos poco adecuados", ocasionando "daños leves en algunas parcelas". No obstante, el documento señala que estos efectos "irán desapareciendo solos".

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