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Agricultura

El girasol se adapta en Córdoba con variedades de ciclo corto por el retraso en la siembra

Las lluvias de principios de año han dificultado la plantación de las semillas al principio de la primavera n Asaja estima que la superficie en la provincia aumentará hasta las 27.000 hectáreas

Un girasol en un campo cordobés.

Un girasol en un campo cordobés. / CÓRDOBA

Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

La campaña del girasol de este año se presenta muy diferente a lo que suele ser habitual. Los agricultores que plantan este cereal se han topado con el problema de los temporales de principios de año, que les ha afectado de manera indirecta ya que no ha dañado los cultivos. El principal inconveniente ha sido la imposibilidad de plantar las semillas a tiempo, lo que suele hacerse a comienzos de la primavera. Para cuando llegó el momento de plantar el girasol en las fincas dedicadas a este herbáceo, los campos aún estaban encharcados e impracticables.

Sin embargo, los productores de girasol tienen algunas alternativas a mano. Si se planta demasiado tarde, se corre el riesgo de que las plantas lleguen a los calores de principios del verano cuando sin estar aún maduras para las cosechadoras, lo que afectaría a la producción. En lugar de eso, por lo general se han inclinado por sembrar variedades de girasol de ciclos más cortos, que pueden estar a punto en menos tiempo que las variedades tradicionales. Son plantas ideales para la siembra tardía (en torno al mes de abril) y para climas calurosos como el que se da en Córdoba.

Así lo atestiguan las asociaciones agrarias, que tienen valoraciones diferentes del desarrollo de la campaña. Asaja estima que hasta la fecha ya se ha sembrado el 70% de lo que estaba previsto, más lo que planten los agricultores en las próximas semanas con variedades que aguantan hasta mayo para la siembra. «Lo que se ha plantado ya ha nacido y está bonito, se ve bastante bien», asegura Antonio Monclova, técnico de la patronal agraria. La incertidumbre sigue siendo otro problema ya que «no sabemos qué pasará cuando llegue el calor, pero dentro de la normalidad se sigue sembrando», declara el especialistas de Asaja.

Asaja Córdoba tiene sus propias estimaciones de superficie. El año pasado fueron algo menos de 25.000 hectáreas las que se plantaron en Córdoba. En la presente campaña se podrían alcanzar hasta las 27.000, sostiene Monclova de acuerdo a sus análisis aun con la precaución de que no se trata de números oficiales.

Valoración de UPA

Francisco Moreno, secretario general de UPA (Unión de Pequeños Agricultores) en Córdoba, destaca también las dificultades para la siembra del girasol en este ejercicio, puesto que «en muchos sitios no se ha podido entrar». Según lo que trasladan los miembros de la asociación, «se ven sembrados muy disparejos, con nascencias irregulares», todo debido a los efectos de los temporales de primeros de año. En general, en UPA ven que «la tendencia del cultivo es a la baja, porque no es rentable».

Es uno de los puntos clave: el precio. Aún es pronto para saber cómo van a operar las lonjas puesto que no hay operaciones, pero para Moreno «aun habiendo menos superficie dedicada al girasol los precios no mejoran». Los agricultores, asegura UPA, cada vez apuestan más por cultivos permanentes en lugar de los que se plantan cada año como el girasol. Si pueden, prefieren dedicar sus terrenos al olivar.

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