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Agricultura

El olivar confirma sus peores temores: La producción de aceite en febrero ratifica una pérdida del 20% con la campaña a punto de acabar

El mes termina con 30.000 toneladas más y una elaboración acumulada de 212.000 toneladas en las almazaras cordobesas

Olivar de sierra en la Subbética durante la presente campaña.

Olivar de sierra en la Subbética durante la presente campaña. / A. J. González

Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

La producción de aceite de oliva en la provincia de Córdoba en el mes de febrero, así como en el resto del país, confirma los temores que el sector venía augurando desde el mes de diciembre, cuando unas lluvias incesantes impidieron la normal recogida del fruto. Los temporales de principios de año agravaron la situación, ya que gran parte de la aceituna terminó en el suelo o, peor aún, arrastrada por las escorrentías. En consecuencia, la que se preveía como una buena campaña, en línea con la media habitual, va a terminar siendo mucho peor de lo esperado.

Las almazaras cordobesas han producido el pasado mes en torno a 30.000 toneladas de aceite, de acuerdo con los últimos datos presentados por el Ministerio de Agricultura. Fue un mes atípico, ya que durante la primera mitad el mal tiempo primero, y los campos anegados después, impidieron o dificultaron la entrada de jornaleros a los olivares. En muchas fincas sencillamente la aceituna se ha quedado en el suelo porque ya no valía para nada.

Esa producción eleva la cifra acumulada de la campaña 2025-2026 hasta las 212.000 toneladas. El problema está en que febrero es un mes en que se produce poco aceite, y ya en marzo o abril prácticamente no sale nada de los molinos. En resumen, el dato de febrero será, con escasas variaciones al alza, el definitivo de toda la campaña. Y Córdoba está muy lejos de las previsiones iniciales.

Estimación de pérdidas en el olivar

Los aforos realizados el otoño pasado apuntaban a la elaboración de 271.000 toneladas de aceite solo en la provincia de Córdoba. Faltan, por tanto, casi 60.000 toneladas que ya va a ser imposible alcanzar. Las pérdidas, a la espera de los balances definitivos al final de la primavera, van a rondar el 20%.

Ya en enero se vio que la campaña iba a ser corta, con una pérdida de 65.000 toneladas con respecto a lo producido en el mismo periodo del año anterior. Puesto que la producción de aceite se concentra en los meses de noviembre, diciembre y enero, para primeros de año lo normal es que la campaña en la provincia de Córdoba se encuentre en torno al 90% para el primer mes del año y rondando el 95% en el segundo.

Olivar de Baena anegado durante las borrascas de febrero.

Olivar de Baena anegado durante las borrascas de febrero. / Juan Carlos Roldán

En el presente ejercicio, las 212.000 toneladas producidas a partir de olivares cordobeses apenas pasan del 78% del total, medido a partir de los aforos iniciales. Muy poco más va a salir ya de las almazaras de la provincia, lo que elevará escasamente ese porcentaje. El año pasado, en marzo y abril tan sólo se produjeron unas 7.000 toneladas más, mientras que el resto de los meses de la campaña (hasta octubre) la producción fue testimonial.

Balance nacional de producción de aceite

Es una situación que se repite en otras provincias andaluzas, mientras que en regiones productoras del noroeste o centro peninsular la situación no ha sido tan mala. Cuando comenzaron los temporales -que además fueron más intensos en Andalucía-, ya tenían su cosecha prácticamente recogida.

En todo el país ya se han elaborado casi 1,2 millones de toneladas de aceite de oliva en todas sus variedades, con la campaña ya prácticamente acabada. El aforo inicial situaba la producción en 1,37 millones de toneladas, cifra que va a ser a todas luces imposible de alcanzar.

Casi todas las pérdidas se van a concentrar en Andalucía, donde el aforo apuntaba a 1,08 millones de toneladas cuando en febrero todavía no se ha llegado a las 875.000 toneladas.

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