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Los efectos del tren de borrascas

El Ifapa publica guías con recomendaciones para los cultivos afectados por el temporal

Las guías detallan medidas preventivas y posteriores a las lluvias, que incluyen evitar el tránsito de maquinaria pesada por suelos húmedos para proteger los cultivos andaluces de los daños causados por las borrascas

El exceso de agua afecta negativamente a cultivos como los cítricos.

El exceso de agua afecta negativamente a cultivos como los cítricos. / A. J. González

Diario CÓRDOBA

Diario CÓRDOBA

Córdoba

El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) ha publicado siete guías técnicas con recomendaciones para el manejo de los principales cultivos andaluces afectados por el tren de borrascas de enero y febrero, que han hecho que, en el caso de la provincia de Córdoba, se haya recibido ya casi el total de la media de lluvia de un año normal.

Los documentos, elaborados por equipos científicos y técnicos del propio Ifapa, analizan los efectos agronómicos derivados del exceso hídrico en cultivos como cítricos, vid, olivar, frutales, frutos rojos, aguacate, cereales y otros herbáceos, todos ellos presentes en el sistema productivo andaluz. Las guías están disponibles para su descarga en la web del Ifapa y presentan un formato visual y didáctico en el que se detallan los impactos potenciales y las estrategias de mitigación y recuperación tras inundaciones.

Los principales daños

Entre los principales daños asociados a las lluvias y a la acumulación prolongada de agua en el suelo, los expertos identifican la erosión, la asfixia radicular —provocada por la deficiente oxigenación de las raíces—, el incremento de la incidencia de enfermedades, la lixiviación de nutrientes y los daños físicos en la arboleda por efecto del viento y la humedad, que, combinada con temperaturas altas, favorece numerosas patologías, incluidas las causadas por hongos responsables de podredumbres radiculares.

Las guías describen tanto los efectos negativos más frecuentes como las actuaciones recomendadas, diferenciando entre medidas preventivas y actuaciones posteriores al episodio de lluvias. En determinados casos, se aconsejan prácticas agrícolas orientadas a minimizar daños y a restablecer las condiciones óptimas del cultivo.

Evitar el tránsito de maquinaria en el suelo húmedo

Uno de los aspectos destacados es la recomendación de evitar el tránsito de maquinaria mientras el suelo mantenga un alto contenido de humedad, ya que el peso de los equipos puede provocar compactación, reducir la porosidad y agravar la asfixia radicular. Asimismo, se advierte de que las lluvias intensas pueden ocasionar lavado de nitratos, pérdida de azufre y movilización de potasio en suelos ligeros, con la consiguiente reducción del rendimiento potencial por carencias nutricionales. En función de cada situación concreta, se contempla el uso de fertilizantes y productos bioestimulantes.

Olivar anegado durante el tren de borrascas.

Olivar anegado durante el tren de borrascas. / CÓRDOBA

El análisis preliminar elaborado por el Ifapa a partir de los datos de 92 estaciones meteorológicas de la Red de Información Agroclimática de Andalucía (RIA) confirma la magnitud del episodio pluviométrico. En las estaciones ubicadas en la provincia de Córdoba —junto a las de Huelva, Sevilla, Jaén y Granada—, las precipitaciones acumuladas en el periodo 2025–2026 han sido entre un 70% y un 80% superiores a la media climatológica.

Menos y peor calidad de las cosechas

Este incremento sitúa a la provincia entre las más afectadas por la sucesión de borrascas que han impactado en Andalucía durante enero y febrero de 2026, con consecuencias que se han traducido en pérdidas directas de producción y en un deterioro de la calidad de las cosechas debido a retrasos o a la imposibilidad de realizar labores de recolección y tratamientos en el momento óptimo.

Entre el 1 de septiembre de 2025 y mediados de febrero de 2026, la precipitación media acumulada en las zonas agrícolas monitorizadas por la RIA alcanzó los 486 milímetros, con valores comprendidos entre los 155 y los 968 milímetros según la localización. Además del volumen total registrado, el documento subraya el elevado número de días consecutivos con lluvia como un factor determinante, ya que condiciona el acceso a las explotaciones y la viabilidad de tareas como el abonado o la aplicación de tratamientos fitosanitarios, amplificando los efectos del exceso de agua más allá del balance pluviométrico.

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