Agricultura
La producción de aceite de oliva en Córdoba pierde 65.000 toneladas hasta enero por las lluvias
Hasta el 31 del pasado mes solo se ha elaborado el 65% del aceite previsto en el aforo, cuando el año pasado la campaña se encontraba ya al 90% en las mismas fechas

Olivar inundado tras las lluvías de enero. / A.J. González

Los datos oficiales confirman los peores presagios de las organizaciones olivareras, que barruntaban desde hace semanas una caída en la producción de aceite de oliva debido a las lluvias constantes desde finales del año pasado. Los números que se acaban de conocer son peores de lo esperado.
Según las cifras del Ministerio de Agricultura publicadas este miércoles, que incluyen la producción de aceite de oliva en todo el país hasta el 31 de enero, las almazaras cordobesas han elaborado ya 180.000 toneladas del producto desde que arrancó la campaña 2025-2026 el otoño pasado. El dato por sí solo no dice mucho, pero adquiere relevancia si se compara con la producción hasta la misma fecha del año pasado, cuando se llegó a las 245.000 toneladas. La caída ha sido de 65.000 toneladas, muy superior a lo esperado, en un ejercicio que los aforos preveían similar al anterior.
Producción concentrada entre diciembre y enero
La campaña del olivar cordobés siempre suele estar a punto de acabar a comienzos de febrero, con la producción concentrada en los meses de diciembre y enero. El año pasado, para estas fechas ya se había elaborado el 90% de todo el aceite previsto en el aforo, y los números finales no variaron demasiado sobre las previsiones.

Olivares anegados en Baena, hace unos días. / CÓRDOBA
Este año, sin embargo, las 180.000 toneladas acumuladas representan apenas dos tercios del aforo inicial, situado cerca de las 270.000 toneladas para el total de la campaña. En resumen, sólo se ha producido hasta el 31 de enero en torno al 65% del aceite de toda la campaña, frente al 90% del año pasado.
Las lluvias, la clave de la caída de producción
Las lluvias por sí solas explican la caída en la producción, y así lo llevan diciendo las asociaciones del sector desde hace semanas. En estas condiciones, no ha sido posible recoger la aceituna a tiempo, dado que cuando llueve no trabajan los jornaleros ni entran las máquinas a los olivares. Todo se retrasa.
Lo peor es que probablemente la mayor parte de ese aceite que no se ha producido aún nunca saldrá de las almazaras cordobesas. Cuando hay mal tiempo, la recogida de la aceituna puede retrasarse un poco aunque no se encuentre en condiciones óptimas; y si se cae al suelo, también puede usarse aunque sea para fabricar aceite lampante. Pero en esta campaña los agricultores quizás no puedan optar por una cosa ni la otra.
Casi toda la aceituna que quedaba sin recoger cuando empezaron los temporales estaba en la Subbética, con variedades más tardías, aunque el daño se ha extendido por toda la provincia. Se estima que estaba pendiente de cosechar hasta el 70% del fruto sólo en las comarcas del sur cordobés, mientras que en las zonas de Sierra Morena y el norte la campaña estaba casi terminada, por lo que no habrán notado en exceso los temporales.
Los problemas con los temporales han sido especialmente graves en los olivares andaluces. En primer lugar, porque es aquí donde se han concentrado las sucesivas borrascas; y en segundo término, porque la campaña del aceite estaba ya casi acabada en enero (o como poco muy avanzada) en otras zonas productoras del centro o el noreste peninsular.
La situación en Andalucía
El aforo inicial para Andalucía situaba la producción de aceite al final de la campaña en 1,08 millones de toneladas, casi el 80% de todo lo previsto en el país. Iba a ser una campaña ligeramente inferior a la de 2024-2025 (un 5,5% menos por debajo), pero muy superior a la media de los cinco últimos años, cuando la sequía hizo estragos. Ahora las lluvias harán lo mismo casi con toda seguridad.
Hasta la fecha, Andalucía ha elaborado 743.000 toneladas de aceite de todas las variedades. Sobre el aforo previsto, aún queda un tercio por salir de las almazaras, valores similares a los que se dan en la provincia de Córdoba. Jaén está incluso peor, ya que su producción sólo cubre hasta la fecha el 60% de las 475.000 toneladas apuntadas el otoño pasado.
Otras provincias han notado menos en sus olivares el impacto de las lluvias, bien porque la campaña ya estuviera a punto de terminar o bien porque las precipitaciones no han sido tan intensas. Es el caso de Sevilla, donde abunda la aceituna de mesa que se recoge antes. Allí, hasta el 31 de enero ya se había producido el 85% del aceite previsto. En Granada, por contra, casi toda la aceituna que hay es picual para almazara, y todavía está pendiente de un tercio de su producción.
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