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Situación hidrológica

Los embalses de Córdoba registran en 2025 el mejor cierre de los últimos siete años

Las lluvias del otoño y otros episodios de precipitaciones permiten a los pantanos cordobeses recuperar niveles que no se veían en diciembre desde 2018

Presa del Embalse de San Rafael de Navellana, actualmente.

Presa del Embalse de San Rafael de Navellana, actualmente. / Manuel Murillo

Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Los embalses de la provincia de Córdoba registran en 2025 el mejor cierre de los últimos siete años, desde 2018, confirmando la mejoría de la situación hidrológica de la provincia tras una larga etapa marcada por una sequía muy acuciante y varios ejercicios consecutivos con niveles muy bajos. La mejora es clara respecto a 2024 y, sobre todo, supone un punto de inflexión tras tocar mínimos en los años más duros de la falta de lluvias.

Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) a fecha de 26 de diciembre, el volumen de agua embalsada en los pantanos cordobeses se sitúa en 1.590,636 hectómetros cúbicos, un 48,12% de la capacidad total. Estas cifras están por encima del nivel registrado en los últimos seis años, triplicando a diciembre de 2023, el peor ejercicio de la serie analizada.

Un 52% más que hace un año

En comparación con 2024, cuando estaban a un 31,66%, el sistema provincial ha experimentado una subida muy notable, creciendo casi un 52% y consolidando una recuperación que se ha acelerado especialmente en las últimas semanas y meses con las lluvias de otoño. De los últimos siete años, solo en 2018 los embalses acabaron en mejor situación -y no por mucha diferencia- con un 49,65%.

Situación de los embalses en Córdoba.

Situación de los embalses en Córdoba. / Córdoba

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Embalses como Puente Nuevo (77,16%), el de Sierra Boyera (86,44%) o Bembézar (88,94%) presentan un fuerte incremento respecto al año pasado, mientras que otros, como Vadomojón (20,02%) continúan en niveles más ajustados, lo que refleja que la recuperación no es homogénea en toda la provincia. El Guadalmellato y San Rafael de Navallana, que abastecen a la capital, se encuentran al 84,67% y al 54,31%, respectivamente.

Lluvias en otoño

Uno de los factores clave de este cambio de tendencia ha sido la sucesión de episodios de lluvia registrados durante el otoño, con especial incidencia de la borrasca Claudia a mediados de noviembre. Aquel episodio aportó a los embalses cordobeses 119,9 hectómetros cúbicos de agua, un volumen equivalente a casi dos años y medio del consumo doméstico de toda la provincia, impulsando de forma decisiva las reservas provinciales. Este temporal, uno de los más intensos de los últimos meses, hizo que el volumen embalsado creciera un 8,7%.

Presa del Embalse de San Rafael de Navellana

Situación del embalse de San Rafael de Navellana estos días. / Manuel Murillo

Desde entonces, las lluvias, aunque más irregulares y puntuales, han seguido contribuyendo a aumentar el volumen embalsado, que ha aumentado en varios puntos. En el último mes, los pantanos han continuado sumando recursos gracias a nuevos episodios de precipitaciones. Este fin de semana, sin ir más lejos, las lluvias han dejado 30 litros en distintos puntos de la provincia.

La situación en Andalucía

El contexto general en Andalucía también es más favorable que en ejercicios anteriores. Los embalses de las principales cuencas andaluzas se encuentran en una situación más desahogada para estas fechas, lo que ofrece un mayor margen tanto para el abastecimiento urbano como para el regadío.

Los embalses de toda la cuenca del Guadalquivir, a 26 de diciembre, se encontraban a un 46,07% de su capacidad con un volumen acumulado de 3.702,499 hectómetros cúbicos de agua

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