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Opinión | Anuario del olivar en Córdoba 2025

Agustín Jiménez | Secretario general del Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba

Córdoba

Opinión de CCOO: Hora de dignificar el campo

Dos jornaleros en una finca de la provincia de Córdoba.

Dos jornaleros en una finca de la provincia de Córdoba. / A.J. González

El olivar cordobés está viviendo una importante e imparable transformación: una mayor mecanización, la sustitución de olivares tradicionales por otros intensivos y en seto, la incorporación de nuevas tecnologías… cambios que afectan al mercado laboral.

En los últimos años hemos constatado una menor demanda de mano de obra y una sustitución de empleo local por el de personas extranjeras. La primera responde al proceso de modernización que está viviendo el cultivo, que requiere menos manos de obra, pero más especializada, y la otra es resultado de la progresiva precarización del empleo en el sector que viene de convenios colectivos cada vez más desprovistos de derechos laborales, lo que ha llevado a CCOO a no firmarlos en más de una ocasión. Esta precarización expulsa a la población local del campo en busca de opciones laborales en sectores más estables y con mejores condiciones laborales. Al mismo tiempo, el rechazo a trabajar en el campo abre la puerta al empresariado para la contratación de mano de obra extranjera, en general, más ‘dócil’ y ‘manejable’ que la local, que conoce sus derechos y cómo ejercerlos, a diferencia de muchos trabajadores y trabajadoras foráneos.

Especialmente preocupante es la situación de la mujer en el olivar. Ya es difícil verlas en la recogida de la aceituna, salvo en las zonas donde ésta sigue siendo muy manual, pero es que tampoco se están incorporando en igualdad de condiciones a puestos industriales por la persistencia de prejuicios empresariales en torno a la mujer trabajadora.

La precarización expulsa a la pobla ción local del campo y abre la puer ta a contratación de mano de obra extranjera más ‘dócil’ y ‘manejable’

Precisamente, este mes de diciembre iniciamos la negociación del nuevo convenio colectivo del campo, una oportunidad invalorable para avanzar en la dignificación del empleo agrario y para adaptar éste a las nuevas necesidades de la producción agrícola y, en especial, a las demandas del olivar para que este milenario cultivo siga jugando el papel tractor de la economía cordobesa que viene desempeñando.

Si el empresariado asume que la competitividad del campo está en el I+D+i, en la incorporación de nuevas tecnologías, en la optimización de los insumos, en la internacionalización, etc., también debe asumir que sin mano de obra adecuada nada de esto es posible. Eso implica un compromiso con el empleo que hasta ahora no se ha visto reflejado en el convenio colectivo. No es comprensible que en el sector agrario cobre lo mismo un peón que un técnico superior, ni que existiendo tareas agrícolas todo el año, la mayoría de las personas sean fijas-discontinuas o trabajen con contratos temporales por necesidades de producción. Esto desincentiva a las personas trabajadoras, que no encuentran atractivo el trabajo en el campo.

Y no es que haya falta de mano de obra. Hay más de 3.000 personas desempleadas en el sector actualmente. Lo que hay es falta de buenas condiciones laborales.

CCOO entiende que los beneficios del campo deben llegar también a las personas que los generan porque un sector que basa su crecimiento en la ruina de sus trabajadores y trabajadoras no tiene futuro. Es hora de dignificar el campo.

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