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Previsión de campaña

La cotización de la almendra aumenta un 65% respecto al año pasado

Dcoop considera que los precios se mantendrán relativamente altos este año para este cultivo n Asaja estima que la producción será inferior

Instalaciones de procesamiento de almendras en Córdoba de Dcoop.

Instalaciones de procesamiento de almendras en Córdoba de Dcoop. / MANUEL MURILLO / AJ GONZÁLEZ

Rafael Verdú

Rafael Verdú

Córdoba

Hace unos años, el almendro parecía ser el cultivo del futuro, con buenas rentabilidades cuando el principal cultivo leñoso de la provincia, el olivar, aún estaba con precios muy bajos que en ocasiones no cubrían ni siquiera los costes de producción. Los agricultores comenzaron a pasarse a este fruto seco, poco extendido por entonces en la provincia cordobesa.

El aumento de superficie dedicada al almendro comenzó a extenderse en un proceso que no parecía tener un final. En 2022 se alcanzaron por primera vez las 14.000 hectáreas, más del doble de lo que había plantado apenas tres años antes. Otro dato relevante para entender el boom del almendro es el sorpasso, hace un par de años, a un cultivo mucho más conocido en la provincia como son los cítricos. En esta coyuntura, es lógico que la principal cooperativa del sector, Dcoop, realizara una potente inversión para comercializar millones de kilos de almendras desde Córdoba.

La bajada

Pero en el campo no es oro todo lo que reluce. Lo que un año parece un cultivo prometedor, al siguiente puede ser un quebradero de cabeza, más aún cuando los principales productores buscan por encima de todo la rentabilidad económica. Y eso es lo que le ocurrió hace un par de años al almendro, al menos en la provincia.

Una serie de circunstancias adversas invirtieron la curva de crecimiento del almendro en Córdoba. Se produjo una caída en la cotización de los precios al tiempo que aparecía una terrible plaga, el gusano cabezudo, capaz de devorar árboles enteros de fruto de hueso desde dentro, especialmente si son jóvenes. Así, el año pasado hubo agricultores que optaron por quitar el almendro para plantar otros árboles como el olivo.

Este año la coyuntura se presenta mucho mejor para el almendro. Para empezar, las lluvias dificultan la proliferación del gusano cabezudo, que encuentra su nicho biológico en climas áridos. Pero sobre todo, la campaña ha comenzado con buen pie en las cotizaciones. Hoy se paga el kilo de almendra a 5,20 euros, cuando hace exactamente un año apenas eran 3,15. Es un incremento de más de un 65% en solo un año, lo que augura una buena campaña, según los agentes del sector consultados por este medio.

Los almendros comienzan a florecer en febrero y la cosecha se realiza en pleno verano, por lo que aún es pronto para tener un aforo concreto ni predecir la evolución de los precios. Pero de momento todo apunta a una mejora en los resultados, que vendrán acompañados previsiblemente de un aumento en el calibre de los frutos, lo que equivale a una mayor producción.

Almendros en flor cerca de Almodóvar del Río, este año.

Almendros en flor cerca de Almodóvar del Río, este año.

Estimaciones

Rafael Sánchez de Puerta, director general de Dcoop —el principal comercializador y productor de este fruto seco—, explica cómo se presenta la campaña de la almendra: «Ha habido cambios en la almendra, que parece bien este año. Se han recuperado los precios de manera importante. El año pasado tuvimos una buena producción y ha habido un crecimiento importante en volumen como en facturación». De hecho, ya el año pasado la cosecha creció más de un 50% respecto al ejercicio anterior, una situación en la que tuvieron mucho que ver las nuevas plantaciones que empezaron a entrar en producción.

Lluvias en primavera

Por otro lado, avisa Sánchez de Puerta, durante la floración al inicio de la primavera llovió bastante en Córdoba «y eso perjudica mucho la polinización». En consecuencia, hay menos frutos en el árbol por el momento, «pero hay variedades que aguantan» mejor. La valoración general de Dcoop, a la espera de un aforo más concreto que podría estar disponible en unas semanas, indica que probablemente la producción bajará respecto al año pasado, «pero con el año tan bueno en clima lo que quede va a tener mejor calibre y rendimiento». Queda por ver, por tanto, cómo se compensa la menor presencia de frutos en el árbol con el aumento del calibre. Tampoco se han dado, por el momento, golpes de calor en mayo que pueden venir muy mal para este cultivo.

Antonio Monclova, técnico de Asaja, coincide en esta percepción de la actual campaña de este fruto, pone el acento en la pérdida de superficie de un año para otro. «Los almendros que tenemos están bien según va la campaña, con un año lluvioso en invierno y primavera. Esto beneficia al campo en general y al almendro en particular ya que hay más reservas de agua», sostiene. La floración de los árboles, tanto en las variedades tempranas como en las tardías, «se ha estado dando medianamente bien».

Así las cosas, Monclova entiende que habrá menos producción que el año pasado, pero los calibres están siendo de momentos buenos. Si el final de la primavera no lo estropea —y nada apunta a que eso ocurra a estas alturas—, habrá una buena campaña de almendra. No obstante, Asaja estima que en este 2025 la superficie plantada de almendros en la provincia de Córdoba podría caer en torno a un 10%, por los condicionantes ya comentados.

En cuanto al comportamiento de los precios en la presente campaña, aún es pronto para conocerlos dado que la almendra se suele recoger en agosto. No obstante, todo apunta a que serán buenos también este año.

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