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Empieza la recolección

Los productores de almendra esperan llegar a cubrir gastos en esta campaña

Los agricultores aseguran que los árboles no se han recuperado todavía de la sequía extrema del año pasado y auguran una cosecha algo mejor que la de la última temporada, que fue «nefasta»

Foto de archivo de una trabajadora durante la recolección de la almendra en la provincia de Córdoba.

Foto de archivo de una trabajadora durante la recolección de la almendra en la provincia de Córdoba. / A. J. González

Rafael Valenzuela

Rafael Valenzuela

Córdoba

Los productores de almendra de la provincia de Córdoba han empezado en estos días la recolección de un fruto seco que cada vez ocupa más superficie, con la esperanza de mejorar los resultados del año pasado, pero sin que la producción alcance, ni de lejos, la de los años normales.

Desde la organización agraria Asaja, uno de sus asociados y productor de almendra, Rafael de la Bastida, ha explicado a Diario CÓRDOBA que este año «al menos esperamos poder cubrir gastos», situación que ya es algo mejor que la del año pasado que fue «nefasto y se perdió la producción».

Explica el empresario que debido a la extrema situación de sequía sufrida por la arboleda en la pasada campaña, los almendros quedaron muy dañados y que este año, aunque han tenido algo más de agua, no han podido recuperarse del todo. Por ello, la producción media por hectárea se verá considerablemente mermada en comparación con la de un año en el que los riegos y las lluvias sean normales.

Sin embargo, De la Bastida ha señalado a este periódico que aunque la cantidad no será la deseada, la calidad del grano sí es muy buena, lo que unido a los buenos precios que, por ahora, se están pagando esperan poder salvar la inversión del año. Explica el agricultor que una hectárea de almendros produce de media unos 1,.000 kilos de grano y que este año a duras penas se conseguirán.

Explica el empresario que en estas condiciones, las previsiones que manejan son las de cobrar 4 euros por kilo de grano, por lo que por cada hectárea sembrada se esperan reembolsar alrededor de los 4.000 euros, que es la cantidad que cuesta mantener y cuidar la misma superficie durante un año entero.

Este año, preocupa al sector la plaga de gusano cabezudo que se ha detectado en algunas parcelas

Junto a todo ello, Rafael de la Bastida nombra un problema añadido, que es el de la plaga de «gusano cabezudo», que cuando ataca a la arboleda la destruye. De la Bastida señala que este insecto perjudica más a los almendros mayores, mientras que los jóvenes resisten algo mejor la plaga. Desde Asaja se alertó hace unas semanas de este riesgo, indicando que esta organización «lleva varios años detectando la presencia de gusano cabezudo en los almendros de la provincia, habiéndose comprobado en la actualidad graves e irreversibles daños en un gran número de parcelas en las que se han tenido que arrancar almendros, con las graves pérdidas económicas que ello supone».

Los síntomas más claros en árboles atacados suelen verse durante el verano, «apreciándose un progresivo debilitamiento y siendo estos a la vez receptivos a otras plagas como los barrenillos». Según explica Asaja, el daño más grave lo provocan las larvas, «ya que destruyen las raíces, ocasionando un debilitamiento general del árbol, disminución de la producción, desfoliaciones y llegando a provocar la muerte del mismo».

Ante esta situación, desde Asaja se ha pedido a la Junta de Andalucía «la inmediata autorización de los tratamientos necesarios, que realice visitas de control a las zonas afectadas y sus limítrofes con el fin de localizar posibles focos y determine la rápida adopción de medidas tanto de control como de prevención, información y asistencia técnica».

15.000 hectáreas

Señalan desde la patronal agraria cordobesa que «los daños que este insecto pueden acarrear graves perjuicios económicos para los agricultores y para la economía de la provincia». En todo el territorio provincial cordobés se contabilizan aproximadamente 15.000 hectáreas de almendros, «por lo que está en riesgo todo el sistema económico que genera este cultivo», apuntan desde Asaja.

Según Rafael de la Bastida, el almendro es un árbol que empieza su producción a los tres años de sembrarse y que tiene de vida productiva, de media, unos quince años, motivo por el que la preocupación actual de los agricultores es alta, ya que entre la sequía y la plaga están viendo cómo el periodo de rentabilidad del cultivo se está viendo considerablemente mermado en las últimas temporadas.

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