Conferencia en el Ateneo de Córdoba dentro del ciclo '¿La naturaleza en peligro?'

El profesor emérito de la UCO Elías Fereres cree que se ha hecho una buena gestión de la última sequía

Explica que son fenómenos climatológicos que se repiten con frecuencia

Defiende la necesidad del regadío pero reconoce que no puede crecer más

Carmen Galán y Elías Fereres, durante la conferencia.

Carmen Galán y Elías Fereres, durante la conferencia. / VICTOR CASTRO

Rafael Valenzuela

Rafael Valenzuela

Aunque la sequía que se ha venido sufriendo en Córdoba durante los últimos años y que todavía no nos ha abandonado del todo ha sido la más prolongada, según los datos que se manejan, la gestión que se ha hecho de ella ha sido acertada, a juicio del profesor emérito de Producción Vegetal de la UCO, Elías Fereres.

El profesor ofreció este lunes una conferencia dentro del ciclo ¿La Naturaleza en peligro?, organizado por el Ateneo de Córdoba, en la que bajo el título Una mirada a la sequía, ha defendido tres ideas fundamentales sobre el citado periodo. El primero de ellos se centró en la relativa frecuencia con la que se producen estos periodos de falta de agua, el segundo sobre cómo desde los organismos responsables de la gestión del agua, como puede ser la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, se ha llevado a cabo dicha gestión para el control del uso del citado recurso, bajo la premisa de que el regadío es fundamental en una provincia como Córdoba y, en tercer lugar, se refirió a las oportunidades perdidas en esta materia y cómo los posicionamientos políticos han impedido acometer soluciones estructurales que permitieran afrontar con mejores resultados los distintos episodios similares que se sucedan.

Datos históricos

Así, Fereres, que fue presentado por la profesora Carmen Galán, inició su alocución recordando que según los datos históricos que se manejan, aunque la sequía actual ha sido la más prolongada de cuantas se recuerda, pues han sido 10 años con precipitaciones por debajo de lo normal, no ha sido la más dura, ya que en la que se padeció entre los años 1991 y 1995 las reservas de agua en la provincia fueron muy inferiores ya que, a modo de ejemplo, en Iznájar en aquella ocasión el embalse se quedó al 5% de su capacidad y en esta ocasión no ha bajado del 17%. Así, señaló el profesor que la sequía es un fenómeno “natural” e impredecible, porque todavía los sistemas de predicción que se manejan, aunque han mejorado, no son tan fiables como gustaría, lo que científicamente se convierte en un desafío a superar.

La necesidad del regadío

En lo que se refiere al segundo aspecto, el del regadío, Elías Fereres ha indicado que el regadío consume tres cuartas partes del agua que se necesita en la provincia, es un agua que, según dijo, “se consume, se evapora y cae en otros lugares”, pero apuntó que el regadío “es esencial para la sociedad” y añadió que “hay que hacer lo posible para que tenga agua, incluso en los momentos de sequía”. Por ello reconoció que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha hecho una buena gestión de los recursos con los que cuenta, pues ha hecho posible que en el caso de Iznájar no haya bajado del 17%, aunque también se dispone de un embalse inexistente en la anterior sequía, como es la Breña II. Además, en esa buena gestión reconoció también la buena labor de los agricultores que han modernizado en gran medida los sistemas de riego, que han permitido un mayor ahorro del recurso. Fereres, sin embargo, también reconoció que es imposible que el regadío en Córdoba pueda crecer más.

Política de trasvases

Por último, quiso recordar el profesor las oportunidades que se han perdido desde el ámbito de la política en materia de agua. Sobre todo, indicó, por el cambio de posicionamiento de los partidos, pues recordó que en los años 90 se pretendía recoger en el Plan Hidrológico Nacional una propuesta de conexión entre cuencas, que era respaldada por el PSOE y ante la que el PP se mostró contrario, y en los últimos años es el PP el que defiende una política de trasvases que no aceptan los socialistas. Asegura el experto que convendría revisar dicha propuesta de solidaridad entre la España húmeda y la seca y considerarla de cara al futuro.