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Diario Córdoba

ANÁLISIS

Radiografía del cambio climático en Córdoba: los municipios donde durarán más las sequías

La organización agraria COAG analiza en un informe las graves consecuencias que tendrá la subida de temperaturas y la caída de lluvias en la agricultura

La bajada del nivel del embalse de Iznájar ha dejado al descubierto restos que permanecían ocultos bajos las aguas. MANUEL MURILLO

Solo bastaría que la temperatura media del planeta subiera 1,5 grados de aquí a 2030 para que la provincia de Córdoba y sus producciones agroganaderas sufrieran grandes daños por el aumento del calor y la reducción de las precipitaciones. Cultivos como el olivar, el viñedo, el cereal o la superficie de dehesa serían los que más sufrirían, llegando incluso a cuestionar su viabilidad por la caída de los rendimientos y sostenibilidad de las producciones. La organización agraria COAG ha elaborado el informe ‘La cuenta atrás. Impactos del cambio climático en la agricultura española’. Este estudio estima que más del 10% de la superficie de los vinos de calidad en España se puede perder con la subida de 1,5 ºC de aquí a 2030 y que un 80% de la superficie de variedades de olivo como la hojiblanca (la segunda más importante en Córdoba) o manzanilla no tendrían viabilidad. Los daños crecerían de subir la temperatura media 2 ºC, pues entonces peligraría la superficie de dehesa de Andalucía occidental (ahí se situaría el norte de la provincia), caería más de un 1% el rendimiento de cereales como el trigo y en el olivar solo la variedad picual podría mantener los rendimientos en secano en las zonas interiores. Además de aumentar la evapotranspiración por el aumento de las temperaturas, se produciría un descenso de las precipitaciones, siendo cada vez más frecuentes las sequías, ya que aumentaría la frecuencia entre un 5 y un 10 por ciento. A esto se uniría la concentración de las lluvias en el otoño, siendo más intensas en pocas semanas, acentuándose la erosión. 

Pero, ¿cuáles serían los municipios cordobeses donde duraría más la sequía? 

Si en 2010 los periodos de sequía se extendían una media de 78,8 días en la provincia de Córdoba, en 2030 se estima que, si no se toman medidas urgentes, se prolongaría cuatro días más hasta llegar a 82,8 días, una cifra que tendría su pico máximo en Andalucía en Cádiz (93,9 días), seguida de Sevilla (93,8), Huelva (91,4), Málaga (89,2) y Córdoba. En Almería se extendería durante 74,6 días; en Jaén, 67,9; y en Granada, 63,1.

En la provincia de Córdoba, los términos de la vega del Guadalquivir serían los que sufrirían más impactos por la subida de las temperaturas y la ampliación de los periodos de sequía. El municipio que se vería más afectado por la sequía sería Guadalcázar, donde la sequía se extendería una media de 102,5 días, seguido de Palma del Río (100,7), Fuente Palmera (100,3), Almodóvar del Río (100,2), El Carpio (99,4), Villafranca (99,3), Pedro Abad (98,7), Posadas (97,8), La Carlota (97,2) y Córdoba (95,8).

En el lado opuesto se encuentra Zuheros, donde la ausencia de lluvias tendría una duración media de 66,6 días en 2030, seguido de Villanueva del Duque (68,3), Cardeña (69,1), Villaralto (69,1), Alcaracejos (68,8) y Añora (69,9). Tras Palma del Río y Córdoba, Puente Genil sería la localidad en la que tendría una prolongación la ausencia de precipitaciones (92,4 días sin llover), entre los grandes municipios de la provincia, seguida de Lucena (88,9), Montilla (87,7), Baena (86,5), Cabra (80,3), Priego (74) y Pozoblanco (71,9).

La secretaria provincial de COAG, Carmen Quintero, advierte ya de las consecuencias que está teniendo el cambio climático en la provincia: «Está pasando factura al campo cordobés, afectando a las producciones, provocando pérdida de rendimientos y de la rentabilidad de las explotaciones». Quintero considera que las mayores pérdidas en el campo cordobés «irían asociadas al incremento del estrés hídrico como consecuencia del aumento de la evapotranspiración por el aumento de las temperaturas y el descenso de las precipitaciones». «A esto hay que unir que las lluvias serían más intensas y se concentrarían en el otoño y serían menos aprovechables por los cultivos, además de verse incrementados aún más los daños por la mayor incidencia de plagas y enfermedades», remarca la responsable de COAG en Córdoba. Quintero destaca que algunos de los efectos «ya son visibles», por lo que reclama la adopción de medidas políticas para evitar que la subida de las temperaturas llegue a 1,5 grados «para mantener nuestra agricultura y ganadería y no suframos un eterno verano que seque los cultivos, nuestra gastronomía e identidad cultural». «De la ciudadanía depende la supervivencia de sectores tan importantes, tomemos conciencia del planeta en el que vivimos porque mañana ya puede ser tarde», añade.

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