El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha aceptado la invitación de UPA a visitar explotaciones ganaderas con distintos modelos de producción en Madrid y Galicia, una vez que hayan pasado las elecciones de Castilla y León. Así lo afirmó el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, quien se reunió con el titular de Consumo para zanjar la polémica raíz de sus declaraciones a un medio internacional sobre el sector ganadero y avanzar en soluciones de progreso para el medio rural.

Según Ramos, Garzón ha aceptado su invitación y cuando pase un tiempo y no haya procesos electorales por medio se producirá esta visita, ya que «está habiendo mucha politización». «No estamos dispuestos a que nadie coja bandera política de esta situación, haremos esas visitas en los próximos meses, en principio a la zona cercana a Madrid y después a alguna en Galicia», ha señalado. Durante su encuentro con Garzón, la delegación de UPA pidió que se saque a las explotaciones familiares del debate surgido a raíz de las declaraciones del ministro, porque está «absolutamente garantizado» que la calidad de sus productos y de su carne, en el 99,99% de los casos, es «excelente».

Ramos explicó que existen varios modelos de producción de ganadería familiar en granjas "muy bien preparadas"

Ramos explicó que existen varios modelos de producción en la ganadería familiar, extensivos, ecológicos o tradicionales, pero también modelos intensivos, que «son granjas que están muy bien preparadas» y «desde luego no se puede poner en ningún momento en entredicho la viabilidad de este tipo de explotaciones».

Ramos afirmó que desde su organización están «permanentemente» en contra de las macrogranjas, por lo que han pedido que se legisle y se definan, algo que ya han solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. «Lo que tenemos que hacer lógicamente es definir cuales son los modelos, porque en muchos casos un agricultor o un ganadero joven que se quiere incorporar a una explotación resulta que si no tiene un número determinado de animales, no tiene acceso ni siquiera a las ayudas», explicó Ramos, quien mostró su rechazo al maltrato de animales.

Alberto Garzón defendió el derecho de los consumidores a conocer «con la mayor precisión posible» de dónde procede la carne que están consumiendo. El ministro se comprometió a estudiar las propuestas de esta organización agraria relacionadas con el etiquetado de los productos cárnicos. «Los consumidores tienen derecho a saber con la mayor precisión posible de dónde proceden los productos que están consumiendo», afirmó.