La Ruta del Vino Montilla-Moriles celebró ayer sus dos décadas de historia con una gala que tuvo lugar en Bodegas Gracia, perteneciente al Grupo Pérez Barquero, y que sirvió para poner en valor el trabajo desarrollado por instituciones y agentes sociales para favorecer el desarrollo económico de la comarca a través del enoturismo. Una labor que, como destacó el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, «reúne los esfuerzos de todo un territorio para poner sobre la mesa lo mejor que tiene».

La gala, que reunió a un nutrido grupo de representantes institucionales, bodegueros y empresarios de la zona, sirvió asimismo para establecer nuevas sinergias de colaboración para la promoción y la difusión de la Ruta del Vino Montilla-Moriles. «Estamos en un momento de recuperación económica en el que el turismo se vuelve a mover de una forma muy importante, y eso nos va a permitir recuperar en los próximos meses las cifras de prepandemia», sostuvo Marín.

Un alfarero muestra su trabajo de modelado. JOSÉ ANTONIO AGUILAR

«Vino y cultura», en palabras del vicepresidente de la Junta, «que hacen de la Ruta Montilla-Moriles un producto único gracias a la identidad de sus municipios». A su vez, el también responsable autonómico de Turismo hizo hincapié en la importancia del sector agroalimentario que, a su juicio, «forma parte de ese producto turístico de excelencia y de calidad que ofrece Andalucía».

Para ello, Marín apostó por «dejar atrás los complejos para seguir creciendo», a la vez que abogó por que las instituciones sigan apoyando este proyecto a través de los fondos de cohesión social. «La Ruta del Vino encaja perfectamente en la línea de la estrategia que se ha desarrollado desde Europa para poner en valor los territorios», apuntó el consejero de Turismo.

Juan Marín, Javier Martín, Francisca Carmona y José Álvarez. JOSÉ ANTONIO AGUILAR

Por su parte, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, destacó que la gala celebrada ayer en Bodegas Gracia «sirve para reconocer una trayectoria de muchísimo trabajo» que, además, contó con un reconocimiento especial a la docente y empresaria montillana Rafaela Mármol Luque, promotora y propietaria durante años de Finca Buytrón, un conocido alojamiento rural situado a tres kilómetros de Montilla, en pleno corazón geográfico de Andalucía.

«En estos veinte años han sido muchos los empresarios que han trabajado para que la Ruta del Vino Montilla-Moriles se consolide como una herramienta útil para aunar el patrimonio cultural que identifica a esta comarca», subrayó Llamas, que también preside este proyecto que dio sus primeros pasos en el 2001 gracias a la determinación del Ayuntamiento de Montilla por dar cumplimientos a los compromisos adquiridos como integrante de la Asociación Española de Ciudades del Vino.