La Fundación Savia por el Compromiso y los Valores ha dirigido al vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, un escrito en el que insta al organismo comunitario a cambiar su modelo de compra de materias primas y de producción animal. A juicio de esta organización ecologista "para alcanzar los compromisos de lucha contra el cambio climático en una economía basada en procesos productivos y cadenas de valor globalizadas, los criterios de producción, distribución y consumo tienen importantes áreas de mejora como es el sistema de producción animal". Añade que es evidente el compromiso de la UE "en el diseño y aplicación de políticas responsables y éticas", y para ello hay que "trabajar de forma decidida para limpiar nuestras cadenas de suministro de productos causantes de la deforestación".

Así, la Fundación le ha transmitido a Timmermans su preocupación por la deforestación causada por la producción agrícola industrial destinada a exportación en América Latina, África y Asia, responsable de más de dos tercios de la deforestación mundial. Señala que más de 50 millones de hectáreas de bosque han sido destruidas para producir materias primas vegetales, la mayoría de ellas piensos para alimentar ganado intensivo. "Lo que realmente está alimentando es la emergencia climática y alterando los ecosistemas, favoreciendo con ello la zoonosis", declaran en la misiva remitida al vicepresidente.

Por ello, en la carta exigen "que las importaciones de materias primas en la UE cumplan criterios y requisitos de sostenibilidad y de que el modelo de producción de estas sea avalado por certificaciones internacionales con el motivo de que, donde quiera que haya sido, no sea causante de deforestación". Asimismo piden que se premie "a las empresas de alimentación que apliquen criterios de responsabilidad social y ambiental en sus cadenas de suministro y producción. Y a la inversa, disuadir mediante acciones fiscales y sancionadoras en su caso a las que no lo hagan".

Otra de las medidas que reclama la Fundación Savia es que se pongan en valor "las virtudes singulares del sistema de producción ganadero ecológico y extensivo. Además del aprovechamiento de base proteica que anualmente, de forma sostenible y gratuita, ponen a disposición los pastos y sus dehesas. Un modelo que ha perdurado durante miles de años, que ha demostrado sus beneficios para el territorio, para la fijación de personas al medio rural, la generación de productos de calidad, la prevención de incendios forestales y, en los últimos años, su contribución a la mitigación del cambio climático, disminuyendo la dependencia de países terceros para la alimentación animal". La última demanda que recoge el escrito de Savia hace alusión a que se incentive por parte de la Unión Europea "las dietas saludables, equilibradas, que se compongan de productos locales, de temporada y ecológicos" y recuerda que la Organización Mundial de la Salud recomienda para una dieta sana y equilibrada comer 350 gramos de carne repartidos en dos veces a la semana.

Savia finaliza su carta afirmando que "las directivas de Biodiversidad 2030 y de la Granja a la Mesa deben ser acompañadas de otras medidas que sean sintónicas con las mismas, que las refuercen, que nos permitan lograr esos objetivos".