El cierre de las fronteras comerciales chinas por el coronavirus trae buenas noticias para el campo cordobés. Las estimaciones de crecimiento de las exportaciones del ajo rondan entre el 25 y el 30%, mientras su precio ha aumentado hasta un 20%, según Amador Gálvez, presidente de la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo. «La situación es de optimismo moderado, aunque es bueno aprovechar la coyuntura», reconoce.

La demanda de nuevos mercados compradores de ajo chino como Ucrania o Sudáfrica es aprovechada por el ajo cordobés. Aun así, reconoce los datos al alza de exportaciones antes de la llegada del virus y afirma que esta subida afectará a los nuevos circuitos.

Gálvez muestra cautela ante la duración de este episodio. «Habrá que ver qué hace China con el estocaje que tiene cuando se levante el veto a su ajo», ya que podría crear una situación de colapso. Augura un comienzo de campaña satisfactorio «de precios altos y pocas existencias», una situación beneficiosa debido a la alta competencia con el mercado asiático por «su mano de obra muy barata, pocas cortapisas legales y el buen aspecto del producto».