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UNIDAD DE EDUCACIÓN INCLUSIVA

145 alumnos con discapacidad cursan estudios en la Universidad

Medicina, Derecho y Veterinaria, las de más estudiantes con diversidad funcional. Se quiere impulsar la cultura de acogida e integración entre la comunidad educativa

 

Ejemplo de accesibilidad en la facultad de Filosofía y Letras. - MIGUEL ÁNGEL SALAS

LUCÍA ABAD educacion@cordoba.elperiodico.es CÓRDOBA
28/02/2018

Favorecer el acceso de colectivos que tradicionalmente no acuden a la Universidad (personas con discapacidad, etnias minoritarias, personas en riesgo de exclusión social...), garantizar medidas de igualdad de trato a aquellas personas que por distintos motivos pueden experimentar discriminación durante su permanencia en la Universidad y, de forma particular, trabajar con estudiantes con discapacidad, son los principales objetivos de la Unidad de Educación Inclusiva de la Universidad de Córdoba, explica su directora, María García-Cano.

Durante el curso académico 2017-18, han declarado tener discapacidad igual o superior al 33% en su matrícula 145 estudiantes en grado, máster y doctorado siendo los grados de Veterinaria, Medicina y Derecho los que registran más estudiantes con discapacidad matriculados. Conseguir su plena integración es el fin que persiguen las medidas que se llevan a cabo por parte de la citada unidad. «Existe sensibilidad política, se están poniendo los recursos y cada vez más existe sensibilidad y formación por parte del profesorado para conseguirlo. Los compañeros y compañeras son piezas clave en el reto de la inclusión», afirma García-Cano.

BARRERAS / Por lo que respecta a la accesibilidad, la responsable de la Unidad de Educación Inclusiva adelanta que se está estudiando la realización de un plan de accesibilidad retomando el proyecto iniciado hace años en la UCO. Ahora bien, «cuando se identifica una barrera arquitectónica que se convierte en un impedimento para el desenvolvimiento de cualquier miembro de la comunidad universitaria, en la medida de las posibilidades se trata de eliminar», aclara García-Cano que pone algunos ejemplos como la instalación de puertas automáticas en el acceso de la facultad de Ciencias de la Educación o ajustes para el acceso a un ascensor en el aulario de Rabanales.

A corto plazo, la unidad quiere impulsar actuaciones de sensibilización y formación dirigidas a toda la comunidad educativa, que promuevan una cultura de acogida y de inclusión. Además, en breve se publicará un nuevo ejemplar de la Colección Diversidad, que se dedicará a la diversidad afectivo-sexual en el espacio universitario. «Queremos informar y sensibilizar hacia un colectivo que ha estado tradicionalmente invisibilizado, como es el colectivo LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales)», concluye García-Cano.