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LUTO EN LAS LETRAS / ADIÓS AL POETA DE CÁNTICO

Me llamo Pablo García Baena

El periodista Francisco Solano Márquez selecciona algunos textos. El perfil de su trayectoria se puede analizar a través de sus declaraciones

 

García Baena lee un poema, en un patio de su casa natal. - FRANCISCO GONZÁLEZ

F.S.M.
16/01/2018

A través de una selección y ordenación de textos, el periodista Francisco Solano Márquez ha preparado una visión del pensamiento de García Baena recurriendo a sus declaraciones en las siguientes entrevistas:

1. Rosa Luque (Diario CÓRDOBA, 15.07.1990).

2. Antonio Rodríguez Jiménez (Diario CÓRDOBA, 02.03.1986).

3. Antonio Rodríguez Jiménez (Cuadernos del Sur, 16.10.2003).

4. Javier Rodríguez Marcos (El País, suplemento Babelia, 01.07.2006).

5. Julia García Higueras (Diario CÓRDOBA, 08.05.2008).

6. Eduardo García (Campo de Agramante, Revista de Literatura, otoño-invierno 2008).

Poesía

«Poesía es quizás una serenidad consigo mismo». (1)

«No me gusta que se me encasille como un poeta barroco, lujoso, con dominio del lenguaje. Puedo pasar de eso al lenguaje coloquial. Qué duda cabe que cuido la palabra, pero no desdeño algo oído en la calle para incorporarlo a una poesía. No intento ser un poeta rico y lujoso». (1)

«Nada hay más falso ni más disparatado que la poesía con etiquetas de social y política, que se convierten en panfletos, pues la mejor poesía social no pasa de ser propaganda en un mitin». (2)

«Al contrario de la cara, que se va llenando de arrugas, la poesía, con el tiempo, en lugar de envejecer, se va haciendo más joven. Se va depurando, se va haciendo más sencilla, más desnuda. Aunque es la misma, al fin y al cabo. Las preocupaciones y los temas son los mismos. Tal vez la voz es más auténtica» (...). «La poesía es misterio y precisión». (4)

Cántico

«Pienso que se ha abusado de la etiqueta de Cántico para agrupar a cinco o seis poetas que por sí solos son espléndidos y hubieran valido igual. Ya es una tontería hablar de poetas de Cántico como no sea en un sentido arqueológico. (...) Creo que somos cinco poetas con la suficiente categoría y personalidad individual para que no tengamos que ir acollarados en la revista. (...) Los poetas están por encima de la revista, ya que esta desapareció hace treinta años y los poetas siguen trabajando y estamos en candelero, cosa que no ocurrió con la revista». (2)

[Cántico] «era una exaltación de la belleza a través de las palabras más armoniosas, más bellas, el culto al lenguaje, cuando lo que se hacía era, como dijo Juan Ramón para un tiempo anterior, que la poesía estaba seca como un corcho. (...) Cántico trajo una armonía, una belleza, un culto al cuerpo, junto al paisaje, que estaban de siempre en la poesía española». (5).

«Nos han agrupado en Cántico y eso me alegra porque éramos amigos, pero en realidad cada uno llevaba su vida como podía, en momentos muy difíciles». (6)

Lenguaje

«Tenemos el lenguaje para usarlo. Cada día hablamos usando menos palabras. Se van perdiendo términos que han costado mucho a todos los escritores que nos precedieron. Ellos han creado un lenguaje demasiado sonoro y hermoso para que ahora lo vayamos arrinconando, esmaltándolo de palabras anglosajonas. ¡Disparates!». (6)

Música

«Hemos tenido una educación musical que procedía de la liturgia sacra. Y luego la tertulia de don Carlos López de Rozas, en los inicios de Cántico, el profesor expulsado del Conservatorio por la dictadura, quien nos reunía en su casa a los jóvenes. Era la única manera de escuchar música (...). En los discos de don Carlos descubríamos a Bach y a Mozart. Era un verdadero prodigio en una época de miseria y sequedad». (6)

Amigos

«Yo soy un hombre de amigos. No soy hombre de tertulias, porque además no sirven para nada. A mí es que no se me ocurre nada, no sé qué decir. Las tertulias son para gente que charla mucho, muy brillante, aunque a lo mejor luego no hay nada en el fondo y todo se queda en fuegos artificiales». (1)

Amor

«Es lo más importante que le puede ocurrir a cualquiera en la vida. (...) Sería muy triste que uno se fuera de este mundo sin conocer esa especie de aletazo de la divinidad que es el amor. El amor, aunque no siempre sea el carnal, centra mi poesía, aunque es indudable que el amor entre los humanos es el acontecimiento más hermoso y a veces más terrible que nos puede ocurrir. Yo dejaría con mucho gusto toda esa alharaca de nombramientos y de premios por haber conseguido en algún momento llegar a la plenitud del amor. (...) No sé si lo encontré y no le hice caso, porque en el fondo me gusta la soledad, soy un solitario». (1)

«Tuve una pasión en cierta medida correspondida. Pero luego él huyó y al poco tiempo yo hui también». (6)

Niñez

«Creo que fui un niño feliz. Mi familia me adoraba. Fui el último de los hijos. Me llevaba veinte años con mi hermano mayor y era un poco el muñeco de todos los hermanos. Fui un niño peligrosamente mimado». (6)

Enseñanza

«Yo he sido mal estudiante. Era un niño que estaba pensando en las musarañas, que me distraía con el vuelo de las moscas». (...) Leía a Julio Verne, Los tres mosqueteros, todo lo que caía en mis manos. (…) Como alumno pasé sin pena ni gloria. (...) Fui alumno de don José Manuel Camacho y de Antonio Jaén Morente». (1)

Artes

«Las artes plásticas siempre me han gustado, y luego volqué esa vocación en los ta-pices, esa especie de collage hecho con telas antiguas. (...) Hice bastantes tapices, como un medio también de trabajo, porque se pagaban muy bien y eran una ayuda». (1)

«Mi padre antes de yo nacer tenía un taller de talla (...) y esto lo viví desde muy chico». (2)

Barroco

«Te encajan el adjetivo y se le hace a uno evidente que es un modo de rebajar tu poesía totalmente. Como un exceso, como una monstruosidad. (...) Yo estoy orgulloso de ser barroco. Pero el barroco no es un disloque total. Tiene unas reglas y unas medidas como cualquier otro estilo. (...)». (6)

Málaga

«Yo me fui por simpatía a Málaga y porque me atrae. Yo iba allí de chico -con ocho o diez años- con mi madre al Balneario del Carmen y siempre me encantó. Entonces cuando el boom de la Costa del Sol, voy por la cosa económica y también por simpatía hacia el sitio, pongo allí la tienda, etcétera. Y ahora es ya cuando el mar me coge y no me devuelve». (2)

Belenes

[El origen de mis belenes está] «en los que en mi infancia montaba mi familia. Aunque por supuesto esa mi primera experiencia infantil se ha ido enriqueciendo con los belenes napolitanos, los de Salzillo y en especial muchos belenes de monjas, con toda su delicadeza, su infantilismo, que están a un paso de lo ridículo y del humor, pero que rezuman ternura». (6)

Religiosidad

«Indudablemente soy religioso, pero no demasiado cumplidor. Por supuesto, en el fondo pienso en una gran luz, en un momento en que volveremos al Padre, a lo eterno o a lo que sea, y encontraremos una explicación a todo este mundo. (...)». (1)

Pecado

«El pecado tiene un gran protagonismo en el goce de la carne. Precisamente en la transgresión es donde hay goce. Y luego el arrepentimiento... para volverá caer. Ambas caras son igualmente humanas. (...) No tenemos un lenguaje para la mística y otro para el erotismo. El lenguaje de la religión es el del amor y es el mismo para la carne y para Dios». (6)

Muerte

«Pienso que las Ermitas de Córdoba serían un sitio ideal para enterrarme, si los ermitaños quisieran darme ese nicho que siempre tienen abierto, me gustaría que me enterraran allí». (2)

«Esperemos que haya algo. No nos conformamos con desaparecer del todo (...). Indudablemente hay un más allá. Me siento creyente (...)». (3)

[La muerte] «nos asusta por una parte, pero por otra la encontramos natural. El fin del hombre es ese. Es una puerta última que tú traspasas. No sabes lo que va a haber detrás». (6)

Posteridad

«Es algo que no me interesa mucho. Creo que lo mejor es que se me olvide, que se quede la calle con mi nombre como el de tantos poetas que ya nadie sabe quiénes fueron. Que alguien pase y lea una calle, «Poeta Pablo García Baena», y diga: «¿Y éste quién será?». Pero en todo caso que quede la calle. Que no me la quiten». (6).

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