Esta vez es muy posible lo logren. Los rectores de las universidades españolas llevan años reclamando que se revierta la reforma de las becas implantada por el exministro de Educación, José Ignacio Wert, que subió del 5 al 5,5 la nota mínima para obtener la ayuda. De las conversaciones mantenidas con el equipo de su sucesor, Íñigo Méndez de Vigo, han sacado la conclusión de que se lo está planteando seriamente. Así lo han indicado fuentes de la CRUE recabadas en la cumbre de responsables universitarios Universia 2018 que se celebra en Salamanca. En las próximas semanas, el Ministerio de Educación mandará a la CRUE el borrador de decreto que regula la concesión de becas para el curso 2018-19. Lo que tienen claro los rectores es que si se mantiene la nota de corte en el 5,5, su informe será negativo. «Nos plantaremos», ha advertido el presidente de la CRUE y rector de la Universitat de Lleida, Roberto Fernández.

El informe negativo no sería ninguna novedad, porque el año pasado ya mostaron su rechazo sin que Méndez rectificara. El pronunciamiento de la CRUE es preceptivo pero no vinculante. La diferencia este año radica en el eco que su demanda está encontrando en las conversaciones mantenidas con el ministerio. «Tenemos buenas sensaciones, estamos esperanzados, creemos que se puede volver a la situación anterior», ha declarado el rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Andradas.

En su opinión, «no se debe confundir lo que son unas becas dirigidas a que no haya una brecha social con otra cosa». «Desde el momento en el que uno cumple con los requisitos para tener acceso a la Universidad no debería haber diferencias de acceso por razones econónicas», añadió.

La Conferencia de Rectores calculó que el sistema implantado estaba dejando fuera a 70.000 alumnos anualmente, que cumplían las condiciones económicas pero no llegaban al 5,5 de nota media. Implantada en el curso 2012-13, la reforma de Wert habría impedido hasta hoy el acceso de unos 350.000 estudiantes a las becas.

En una perpectiva más a medio plazo, los rectores esperan también que los partidos políticos sean sensibles a su petición de reforma de la ley de Universidades formulada a finales del año pasado en Valencia.