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50 años de enseñanza por la igualdad de oportunidades a través de la educación

El IES Antonio Gala de Palma del Río celebra con actos su medio siglo de existencia

 

Distintas escenas de los actos por el 50 aniversario del IES Antonio Gala. - IES A.GALA

Distintas escenas de los actos por el 50 aniversario del IES Antonio Gala. - IES A.GALA

ELISA MANZANO
23/11/2017

El 3 de noviembre Palma del Río se vistió de gala para la ceremonia inaugural de los actos conmemorativos al 50 aniversario del IES Antonio Gala de Palma del Río, 1968-2018.

El IES Antonio Gala subraya que: «La educación te enseña a pensar por ti mismo. Serás libre, feliz. Aprende con pasión». Con estas palabras se abre un vídeo que muestra la vida de este centro de enseñanza. El aniversario se ha fijado como objetivo mostrar la construcción del alma del centro, desde 1968 hasta el presente. A esta tarea se han sumado directores que con su experiencia han narrando la historia del instituto desde su nacimiento como sección delegada del IES Séneca, de Córdoba. Estebán Arroyo Cabria, jefe de estudios en aquel marco organizativo, puntualiza que lo importante era cómo una sección delegada se transformaba inmediatamente en un instituto. A este planteamiento responde que «dependía del entusiasmo y resultado de los alumnos». Recuerda que «la inscripción a la intemperie fueron muchas, 200 inscripciones». Patricio de Blas Zabaleta, Don Patricio, le siguió como director del centro, y argumentó a su compañero diciendo que «llegamos gente joven, alumnos con ganas de aprender y de convivir, padres que confiaban». Jesús Valencia apostillaba la suerte de «contar con alumnos con ganas de estudiar, seguramente impulsados por los padres». Julián de las Heras no olvida que fueron años históricos en el país, elecciones y manifestaciones del alumnado, incluida la visita del comandante de puesto de la Guardia Civil. Estos profesores, responsables de la dirección del centro hasta 1979 vivieron en Palma. Cuentan que aquí nacieron algunos de sus hijos, que fueron acogidos por los vecinos, también recuerdan cuando había que pasar el Guadalquivir en una barcaza y estaban arreglando el puente de hierro.

El año que el instituto palmeño abrió sus puertas se publicaba una carta al director en la prensa regional donde un labrador de la campiña entre Lora y Palma manifiestaba: «Son estas tierras tan buenas como las que más y producen riquezas y jornales que dan de comer a centenares de obreros. Sin embargo, nos falta una carretera por donde pasar. La que tenemos es un mal camino, y en invierno con las lluvias está imposible».

En este escenario, a los jóvenes de Palma del Río se sumaron también los de la comarca, tuvieron la oportunidad de quedarse en casa a estudiar, formarse, a sumarse a una transformación por la igualdad de oportunidades. Uno de los lemas del centro en este 50 aniversario es «Tu futuro empieza aquí».

Ya en la década de los 80, el director Francisco Jiménez-Castellano apuntaba que sólo había aulas para alumnos y que se marcaron como objetivos: contar con laboratorio, biblioteca; también desarrollar el aspecto cultural. En este punto, recuerda que se hizo el primer desfile de modas en Palma, dice que «aprovechamos que Lucchino es palmeño, hubo incluso problemas de orden público», que se inició el certamen literario y se aprobó, entre más de 20 propuestas dispares, el nombre de Antonio Gala para el centro. Señala que el instituto estaba a las afueras, que había una vaquería y que «estaban todas las moscas del mundo».

José Antonio Ponferrada, director desde 1992 a 1995, resaltaba que parece condición que el director del centro sea de Montilla para que Antonio Gala lo visite. En el 83, Gala llegó al centro para inaugurarlo con su nombre, también se acercó a la marcha jornalera del SOC. Durante la dirección de Ponferrada visitó de nuevo el instituto. Este director subrayó de su mandato el homenaje a Antonio Montero y la celebración del 25 aniversario.

En la mesa de directores, a Bartolomé Delgado le tocó organizar la llegada de alumnos de ESO. La nueva ley educativa provocó la necesidad de más instalaciones y el desdoble, incluida jornada partida, con el antiguo colegio Séneca. Señala la introducción de la informática en los centros educativos con el plan Alhambra, diciendo que «tuvimos 4 ordenadores con 20 megas cada uno. Aquello era una bala, el Fórmula 1 de la informática».

Aquí llega una etapa, desde 1997 al curso actual, marcada por tres directores palmeños. José Miguel Santos, Sebastián Ballesteros y Francisco Lopera, los que más tiempo han estado al frente de la dirección, sin obviar que han sido alumnos del instituto palmeño. José Miguel Santos cuenta que para compartir dos centros necesitó la complicidad de la comunidad educativa, que se priorizó la presencia de «los más pequeñitos en la avda. de la Paz». Subraya que «nació la enorme necesidad de que la Junta de Andalucía se diera cuenta de la realidad de contar con un nuevo edificio». Sebastián Ballesteros confiesa que «vivimos esa etapa con mucha pasión. Fue un esfuerzo muy grande, había que canalizar muchos deseos, se generaron muchas expectativas. Además, cuando montamos una casa nueva, queremos lo mejor».

Francisco Lopera se encuentra en su décimo año al frente de la dirección. El IES Antonio Gala atiende una gran oferta educativa. Lopera no olvida que en el centro conviven 1.200 alumnos, casi 90 profesores, que es el mayor de la provincia de secundaria y bachillerato, y la joya de la corona: «casi el 15% de nuestro alumnado ha obtenido una nota superior al 9 sobre 10 en las pruebas de selectividad, 3 de 20 alumnos de la provincia con los mejores resultados, son del IES Antonio Gala».

La mesa de directores quiso tener un recuerdo «para aquellos que ya no están». En este recordatorio aparecieron los nombres de Antonio Montero, Antonio García Chaves, José María Pérez Orozco, Virgilio Valle, Enrique González, Santiago Moncalian, y más recientemente, apostillaba Ponferrada, Eduardo García.

También hubo siete reformas educativas en 50 año, desde el título de Bachillerato Elemental, Bachillerato Superior, BUP, COU, ESO, hasta la oferta actual.

Medio siglo de vida que merecieron la concesión de la Medalla de la Ciudad. El 28 de febrero del 2015, el director Francisco Lopera afirmaba que «la evolución cultural del pueblo tiene su germen en el instituto». Ahora se reafirma y dice que «el desarrollo de Palma hubiese sido distinto sin el Instituto», añadiendo que «ha permitido canalizar el talento de alumnos de Palma y comarca». José Antonio Ruiz Almenara, alcalde de Palma del Río, personaliza al contar una conversación con Francisco Lopera, y dice: «Si no hubiese estado el IES, no hubiésemos estudiado. Tú serías electricista y yo frutero, era a lo que nos empujaba la sociedad. Profesiones muy dignas, pero tuvimos otra opción». Ruiz Almenara subraya los primeros años del centro diciendo que «en aquella época el IES fue mucho, más, fue cambio, compromiso, canalizó inquietudes». También resalta que convirtió a Palma en centro neurálgico de la comarca, al recibir a alumnos desde La Puebla y Peñaflor, dirección Córdoba, hasta Almodóvar.

La consejera de Educación, Sonia Gaya, afirmó que «la educación tiene que ser elemento transformador de la sociedad». Confesaba que «he sentido la educación como herramienta vertebradora de la sociedad de Palma del Río», añadiendo que «he visto desde que he llegado sentimiento de pertenencia a una comunidad educativa».

La gala inaugural del 50 Aniversario entregó diplomas a los mejores expedientes académicos de estos 50 años del centro y contó con la actuación musical de Azahares.

Un encuentro inolvidable de 50 años de vida, de historia.