+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Posible SPAM

Viaje a Cataluña

 

Viaje a Cataluña -

Manuel Fernández Manuel Fernández
03/11/2017

Cuando el viernes 27 de octubre vi por la televisión del Ampurdán una fiesta de bienvenida a la república catalana me dí cuenta de que había viajado ese fin de semana al lugar ideal para un periodista, sobre todo si era andaluz. Al mediodía, desde las terrazas de los bares del Tibidabo solo se contemplaba la belleza de Barcelona por las alturas y los hombros descubiertos de las turistas tomando cerveza con la Sagrada Familia a la izquierda. En las tapas, en el restaurante Lluerna, de una estrella Michelín, de Santa Coloma de Gramanet, saludamos a su alcaldesa, la socialista Nuria Parlón, que estaba allí después de las 15.27, hora de la proclamación de la república independiente. Como andaluz de familia catalana sentí que Santa Coloma era parte de mi historia, que se firmó con contundencia cuando en Can Ruti, el hospital universitario de la cercana Badalona, murió mi padre, por cuyas calles había deambulado y cuando no tenía ni los veinte años fui padrino de boda, por lo que lo del independentismo también me afectaba. Nos esperaba en Cornellá del Terri --de más de dos mil habitantes, el pueblo donde votó Puigdemont el 1 de octubre por no hacerlo en Sant Juliá de Ramis, donde está empadronado-- la masía donde se alojaron los técnicos de Juego de Tronos. En Bañolas, que tiene el lago natural más grande de la Península Ibérica, a pocos kilómetros de Cornellá del Terri, una carnicería exhibía el cartel «Hola nou pais» casi al lado de donde pasaba una manifestación indepe llena de niños, a la que los coches les tocaban sus bocinas y el supermercado Condis vendía sus productos a andaluces, catalanes, rumanos y árabes, ciudadanos todos iguales según la ética y el sentido común. El sábado 28, cuando Puigdemont almorzaba en un restaurante de Girona con su mujer, Marcela Topor, una rumana de 38 años, yo lo había hecho en Cornella del Terri, de la provincia de Girona, a cuyos bares salí para comprobar si estaban poniendo en sus teles la final del Mundial Sub-17 entre la Selección Española y la de Inglaterra en la que perdimos por 5-2. En el bar Carritx, dirigido por una polaca, estaba viéndolo el charnego Lucas, de origen extremeño, ya independentista y del Madrid. Al día siguiente, el domingo 29, su equipo perdió por 2-1 ante el Girona. El lunes Barcelona era lo de siempre, un cúmulo de turistas en la plaza de la catedral y casi cien cámaras de televisión en la Plaza de Sant Jaume, donde está el Ayuntamiento y el Palacio de la Generalitat con las banderas catalana y española.

La noche del viernes, cuando los pensamientos se relajan en fin de semana, y Rajoy había aplicado el 155, un familiar me confesó que la fractura catalana está en las casas, no en las manifestaciones ni en los supermercados.

Opinión

Cuando el pueblo duerme...

Alicia Galisteo Alcaide

La palabra de ellas

Carmen Pérez Ramírez

Despertar europeo

Gabriel M. Pérez Alcalá

El rescate

Ricardo Rivera Pereira

Oro verde de Andalucía (I)

Francisco J. Zurera Aragón

Sí, yo también

Jenn Díaz

A la cara

David Márquez

David Requena

Diario Córdoba

Lectores
ELECTRICIDAD

El susto mensual

¿Cómo es posible que en España el recibo de la luz no haga más que subir y subir mientras en ...

PENSIONISTAS

Rayando en la indigencia

La pobreza se define como la escasez o carencia de los recursos necesarios para poder satisfacer ...

CARTA ILUSTRADA

A Manuel Peláez del Rosal

Medio centenar de profesores e investigadores se han dado cita en Alcalá la Real para rendir un ...

CARTAS AL DIRECTOR / JUICIO EN PAMPLONA

¿La víctima es juzgada?

¿Qué visión de las cosas puede tener alguien que crea que una chiquilla de 18 años puede ...

   
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de Diario Córdoba

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla