Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Para ti, para mí

Los Maristas, en Córdoba

Antonio Gil Antonio Gil
17/02/2017

 

Anoche, Juan José Primo Jurado, historiador y escritor, subdelegado del Gobierno, nos contó la historia de los maristas en Córdoba, en el marco de los actos conmemorativos de los doscientos años de su fundación, el 2 de enero de 1817, por el sacerdote Marcelino de Champagnat, con el fin de formar buenos cristianos y virtuosos ciudadanos. En nuestra ciudad, se iniciaron el pasado 29 de enero, con una eucaristía, presidida por el obispo Demetrio Fernández, en la catedral, continuando con una conferencia del hermano marista Manuel Mesonero; la conferencia de ayer, y la mesa redonda, el próximo día 23, con los antiguos alumnos Juan López Barea, José Enrique Carretero, Juan de la Haba y Juan José Primo Maldonado. El primer colegio marista en Andalucía se fundó en Lucena en 1906, Nuestra Señora de Araceli, abierto hasta 1964. Posteriormente, San José, en Priego, vio la luz en 1961 y continúa. Los maristas gestionaron las Reales Escuelas de la Inmaculada, en Córdoba (1947--1999), y el Castillo de Maimón, sede de su noviciado en 1949. «Pero, sin duda, la gran luminaria marista cordobesa es el Colegio Cervantes, fundado en plenas leyes laicistas de la II República, que prohibían tener colegios a las Órdenes religiosas», subrayó Juan José Primo, en su conferencia. «Aquellos maristas, afirmó, ni se metieron bajo una mesa a lamentar la legislación, ni se lanzaron a combatirla. Fundaron su colegio como maestros seglares y le buscaron un nombre civil vinculado a la historia de Córdoba. Y el 4 de diciembre de 1933 comenzó sus clases el Colegio Cervantes, con un solo alumno y dos hermanos maristas, en la calle Barroso. El Cervantes pasó luego por el palacio de los Condes de Torres Cabrera y la plaza de la Compañía, antes de llegar en 1973 a su actual ubicación en el barrio de la Fuensanta». Fue una delicia escuchar esta hermosa historia de la docencia en Córdoba, al hilo de una conferencia brillante y exhaustiva en datos y emociones. Lo mejor, quizás, como apuntó Primo Jurado: «la aportación cívica a la sociedad de generaciones de alumnos salidos de la forja marista».

* Sacerdote y periodista

Última hora
Opinión
Editoriales

Europa, un aniversario para reflexionar

Por: Diario Córdoba

Política y sociedad

El conflicto de la estiba

Por: Eduardo Moyano Estrada

Sin avales

Para ganar unas elecciones

Por: Gabriel M. Pérez Alcalá

Análisis

Regreso al futuro

Por: Antón Losada

Todas direcciones

Una tecla

Por: Raúl Ávila

Campo y ciudad

La transición

Por: Ricardo Rivera Pereira

Tribuna abierta

¿Crónica de una muerte anunciada?

Por: Rafael Santaella Ariza

La rueda

Pequeñas grandes revoluciones

Por: Najat El Hachmi

Las noticias más...