+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Posible SPAM

Por el Campo de la Verdad

 

Manuel Fernández Manuel Fernández
27/01/2018

Junto al río, que es la esencia de Córdoba, frontera y unión, la razón de ser de la ciudad, como dice el arqueólogo Vaquerizo, se están divirtiendo los cordobeses este fin de semana en una convocatoria de mercado medieval instalado en la zona donde hace 1.200 años se produjo la revuelta del arrabal de Saqunda y hace 72 el obispo fray Albino levantó un barrio cuyas casas andan ahora heridas. Un territorio histórico, habitado casi siempre por ciudadanos menos pudientes, aunque hubo alguna almunia --espacio de recreo en zonas musulmanas--, en cuyas ruinas el arte moderno ha instalado el C3A, un edificio envuelto en los restos de aquella historia en la que Alhaken I arrasó su emplazamiento, crucificó a los habitantes que se sublevaron contra él y los que no murieron huyeron a Toledo, Fez, Alejandría o Creta donde fundaron un emirato bajo dinastía cordobesa. Fue cuando el arrabal se convirtió en cementerio, oratorio y campamento militar y más tarde en taberna, convento, corrales, ejido, tejar, ollerías y, finalmente, en barrio con parroquia que por Miraflores empezó a cuidar sus vacas que mugían con la Mezquita al otro lado del meandro. La antigua Saqunda se convirtió en Campo de la Verdad donde en los años sesenta jugábamos casi todos los sábados al fútbol en el estadio de San Eulogio los seminaristas de Los Rojos 66, más tarde íbamos al cine Séneca y en una de las casas de Fray Albino vimos la final de la Copa del Rey entre el Betis y el Athletic de Bilbao en 1977, cuando la Calahorra y el Puente Romano eran de los tubos de escape y la gasolina y la ciudad miraba para el centro y le daba las espaldas al río, cuya soledad lo convertía en espacio prohibido por las noches. Un lugar donde un día la ciudad soñó con construir un futuro llamado Palacio del Sur que se redujo solo a maquetas de arquitecto y a descampados donde crecieron los jaramagos. Este fin de semana la ciudad, vestida de mercado medieval, se está paseando y divirtiendo por Miraflores y el Campo de la Verdad, ese espacio sobre el que el río abandonó su antigua vocación de frontera para convertirlo en vestíbulo de acceso al conjunto patrimonial. Por donde la Córdoba omeya construyó su primer arrabal islámico y la moderna, el C3A.

Temas relacionados
 
Opinión

G.

Joaquín Pérez Azaústre

Libre te quiero

Jesús Vigorra

Mujeres ante el espejo

Ángeles González-Sinde

Los tuits de Torra

Milena Busquets

Iglesias / Montero

Diario Córdoba

El Pele

Diario Córdoba

Lectores
CARTAS AL DIRECTOR / PARQUE DEL CANAL

Árboles, más árboles

Quiero felicitar al equipo de gobierno del Ayuntamiento por su determinación, que llevará a que ...

CARTAS AL DIRECTOR /

Protesta por este país corrupto

Buenos días a todas y a todos. Soy Miguel Urbano, jubilado con 66 años de edad con una cotización ...

CARTAS AL DIRECTOR / LOS BARRIOS DE CÓRDOBA

Puntualizaciones sobre Las Margaritas

Me alegré bastante cuando el pasado domingo día 13, leí en este periódico dos páginas enteras ...

CARTA ILUSTRADA

La justicia en ‘El Quijote’

Entre las muchas interpretaciones que de El Quijote se han hecho, nos identificamos con aquellas ...

   
1 Comentario
01

Por Cordvba-Qurtuba 10:44 - 27.01.2018

Manuel, el Palacio del Sur fue descaradamente boicoteado tanto por Sevilla como por Madrid. Tanto unos como otros (políticos invidiosos que no admiten ideas) no iban a consentir que la ciudad de Córdoba tuviese un Rem Koolhaas, mientras que en todo el país no hubiese ningún edificio de uno de los cuatro arquitectos más famosos del mundo, por esa razón, una ciudad como ésta siempre vivirá en un sueño.