Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Armenia 1915: el genocidio silenciado

ANTONIO Barragán
23/04/2015

 

Visto retrospectivamente el siglo XX puede identificarse como el siglo de la violencia exacerbada. Las dos guerras mundiales, con sus desastrosas consecuencias y que hundían sus raíces en las vicisitudes de un mundo que se expande sin obedecer más que a la lógica del desarrollo de un capitalismo en crisis, quizás, no sean sino su expresión más evidente. No es casual que analistas tan agudos como H. Arendt y E.H. Hobsbawm, hayan utilizado conceptos como "brutalización de la política", "banalización del mal", "era de las catástrofes" para caracterizar estos años que se inician con el estallido de la I Guerra Mundial.

Cuando solo hace unos meses que se ha cumplido el centenario del comienzo de la Guerra Europea (1914-1918), todavía los historiadores reflexionan acerca de muchos de los acontecimientos vinculados a la misma que resultan controvertidos (la polémica de las responsabilidades), que requieren nuevos esfuerzos de investigación a la luz de fuentes poco utilizadas o que, sencillamente, no han logrado entre la opinión pública el grado de conocimiento que su gravedad e importancia merecen.

Sin duda, una de esas cuestiones es el llamado "genocidio silenciado", es decir, la auténtica masacre perpetrada por el estado turco contra la comunidad armenia aposentada en el seno del Imperio Otomano, iniciada en una coyuntura en la que, apenas, la barbarie que acompañaría la marcha de los acontecimientos bélicos desarrollados tras el magnicidio de Sarajevo había comenzado. Y es que, en efecto, la erradicación programada de la milenaria presencia armenia en la meseta de Anatolia fue obra de una autoridad estatal, la de los llamados Jóvenes Turcos, y se hizo en nombre de un proyecto político que estigmatizaba a un grupo definido de forma étnica y cultural y que intentó ser destruido en cuanto tal. Rápida y eficaz, la operación se nutrió de una cultura ancestral, forjada con anterioridad, de odio y rechazo de lo diferente que, incluso, incluyó algunas masacres como las denominadas "hamidianas" a finales del XIX. De manera que, a partir del 24 de abril de 1915, terminaría abriéndose, mediante la puesta en práctica de intensísimos programas de eliminación física (se calcula que no menos de 1.500.000 armenios perecieron en aquellos años), deportaciones masivas a campos de exterminio, incautación de todo tipo de bienes, etc., la era del genocidio moderno para el resto del siglo XX (holocausto judío, genocidio camboyano, o etnicismos genocidas en Indonesia, Bosnia y Ruanda, entre otros).

Culpabilizando a los armenios de la derrota de Sarikamis ante el ejército ruso y con la excusa de sofocar una revuelta nacionalista en la ciudad de Van, el Gobierno de los Jóvenes Turcos desencadenaría un conjunto de acciones represivas que, iniciándose con la detención de las elites intelectuales y políticas armenias, terminarían con la eliminación física de un notorio contingente en las ciudades turcas donde estaban establecidos, pasando por la deportación a los campos situados en las fronteras de Siria e Irak. Pese a que desde el fin de la I Guerra Mundial surgirían las denuncias de este "genocidio silenciado" procedentes del mundo diplomático --H. Morgenthau, embajador de los EEUU--, desde el ámbito militar, desde la propia historiografía como hiciera un joven A. J. Toynbee, o desde el de la jurisprudencia como planteó el propio R. Lemkin, sin embargo, el reconocimiento político del genocidio armenio ha corrido una suerte llena de dificultades.

Por todo ello, este centenario de aquel 24 de abril de 1915 debe servir para que la difusión y conocimiento de lo que ocurrió con el pueblo armenio, deje de situarse, pese a los esfuerzos realizados por algunos sectores intelectuales, políticos y desde luego los de las comunidades armenias entre ellas la que vive en nuestra ciudad de Córdoba, entre el olvido, la negación o el reconocimiento reticente o, de igual forma, en la lejanía de una "memoria incomoda" y, por el contrario, esta fecha suponga un motivo de reflexión sobre uno de los episodios más luctuosos del pasado siglo XX y de que, definitivamente, valoremos que lo sucedido con el pueblo armenio, como diría nuestro admirado J.L. Borges, entró con derecho propio aquel día 24 de abril de 1915 en la Historia universal de la infamia.

*Catedrático de Historia Contemporánea

1 Comentario
01

Por A. Garrido 14:16 - 23.04.2015

Magnífico y necesario artículo sobre este crimen de lesa humanidad.

Última hora
Opinión
Editorial

Las 35 horas y la tensión política

Por: Diario Córdoba

Miscelánea

¿Qué es emprender?

Por: José Javier Rodríguez Alcaide

Sube Baja

Mireia Belmonte Jaime Botín

Por: Diario Córdoba

La clave

¿Qué hacías en 1992?

Por: María Olmo

Tribuna abierta

El apretón

Por: José Zafra Castro

Al paso

Orgullo Gay

Por: Marcos Santiago Cortés

Colaboración

Acercamiento hacia la igualdad

Por: Enrique Pozón

Tribuna abierta

Sin duda alguna, nos lo tenemos que creer

Por: ISABEL Albás

Lectores
CARTAS AL DIRECTOR / REFERÉNDUM

Independencia

La palabra independencia la ha demonizado el Gobierno refiriéndose a Cataluña, porque desean hacer ...

CARTAS AL DIRECTOR / CORRUPCIÓN

¡La Guardia Civil entra en el Parlamento catalán!

No hace falta que los tanques paseen por la Diagonal, solo bastó que docena y media de guardias ...

CARTAS AL DIRECTOR / SOBRE FRAY LUIS DE LEÓN

Cualquiera es poderoso

Nacemos para el amor y somos un proyecto de amor en las manos de Dios, el Amor con mayúsculas. El ...

CARTAS AL DIRECTOR / POLÍTICA

Por favor, «iros»

Estamos ante uno de los casos más insólitos de estupefacción. Me refiero a unos políticos ...

Las noticias más...