Diario Córdoba | Viernes, 18 de abril de 2014

Opinión

La Comisión Europea aprieta a Mariano Rajoy

24/02/2012

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, no pudo decirlo ayer más claro, entre otras cosas porque era la segunda vez que metía prisa al Gobierno español para que presente los presupuestos de este año. La Comisión no estudiará la eventualidad de una modificación del objetivo de déficit hasta que conozca qué planes tiene el Gobierno español para el presente año del 2012 y hasta que le explique cuál fue la desviación del déficit del pasado 2011 y por qué motivos.

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, no va a presentar los presupuestos hasta el día 30 de marzo, cinco días después de las elecciones andaluzas, que se cele brarán el 25 de ese mes.

Y tiene motivos para hacerlo. En las cuentas del reino ha de incluir las medidas con las que recortará el déficit en unos 25.000 millones de euros. Ya sabemos que los otros 15.000 millones de euros procederán de la subida del Impuesto sobre la Renta de las personas Físicas (IRPF).

AJUSTES FUERTES

Pero el resto supondrán unos ajustes muy fuertes que a buen seguro tendrán consecuencias negativas para el consumo. Además, también podrían lesionar las expectativas electorales del Partido Popular andaluz, donde Javier Arenas ha depositado su inminente futuro político.

Lo saben hasta en Bruselas. Pero el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, insistió ayer en Roma en que no mostrará sus cartas hasta después de los comicios.

El interés por retrasar esas malas noticias le lleva a posponer incluso la elaboración de las previsiones sobre nuestra economía con el argumento de que antes quería conocer las de Bruselas, cuando la mayor parte de los datos que utilizan los técnicos de la Comisión Europea proceden de la Administración que él dirige.

LOS PRONOSTICOS DE BRUSELAS

Pero, en cualquier caso, los pronósticos que Bruselas dio a conocer ayer pueden servir de excusa para que Alemania y Francia acepten aflojar un poco la mano. La economía de la eurozona caerá un 0,3 por ciento, cuando el anterior cálculo era de medio punto positivo.

El Producto Interior Bruto (PIB) español perderá el 1 por ciento, lo que dibuja un escenario muy adverso para aplicar los recortes que lleven el déficit público al 4,4 por ciento comprometido.

El hecho de que España diera ya un giro hacia la política de austeridad en mayo del 2010, que ha continuado con la llegada del Partido Popular al Gobierno, y de que el PIB de Italia, la tercera economía del euro, vaya a caer el 1,3 por ciento este año pueden ser argumentos que ayuden a la flexibilización de una disciplina dura y que en estos momentos resulta contraproducente.