Diario Córdoba | Jueves, 24 de abril de 2014

Opinión

El PP, en días felices

19/02/2012

Con apenas 15 días de distancia, Sevilla ha sido escenario de sendos congresos de los dos principales partidos españoles. Y si el del PSOE tuvo una enorme tensión y grandes dosis de incertidumbre, el que el PP celebra este fin de semana significa todo lo contrario: la placidez absoluta de una fuerza que acumula un poder sin parangón en la historia reciente de España y está comandada por un líder indiscutido. En el anterior congreso, celebrado en Valencia en el 2008, Rajoy, debilitado por una nueva y reciente derrota electoral, vio amenazada su posición por los más críticos e impacientes de entre los suyos. Logró salir airoso, y ahora, tras cuatro años de una crisis económica que devoró a Zapatero, el líder del PP, que en ese tiempo esperó pacientemente su momento de gloria, disfruta de mayoría absoluta en el Congreso del país y de devoción unánime en el congreso de su partido. En estos días felices del PP, por tanto, nada de verdadero nuevo calado surge de su cónclave sevillano. Si acaso, que quienes deseaban reducir algo el mando efectivo de la secretaria general, Cospedal, pueden darse por satisfechos con un trío de vicesecretarios que refleja el equilibrio del poder territorial: el andaluz Arenas, el valenciano González Pons y el extremeño Carlos Floriano. En el terreno doctrinal, el mensaje del PP no experimenta tampoco oscilaciones. Sorprende positivamente, en todo caso, la alusión a España como "nación única pero plural", así como el respeto a lo que establezca el Constitucional sobre el matrimonio homosexual. El disfrute del poder ha atemperado en el PP el lenguaje agreste de los tiempos de la oposición. Permanece, eso sí, en Aznar, que empleó en su discurso de ayer un tono que le mantiene como vigía atento de la actuación de su sucesor.