Diario Córdoba | Martes, 27 de junio de 2017

La amante egabrense

Carmela Giménez provocó el primer divorcio en la Casa Real española.

JOSE MORENO JOSE MORENO 24/11/2010

La trayectoria vital de una mujer que hasta el momento solo aparece en la Historia de España como la causante del primer divorcio en la Casa Real española, y que falleció hace 72 años en su Cabra natal, deja en estos días de ser una gran desconocida para muchos al encontrarse ya en las librerías de toda España su biografía. Publicada por la editorial madrileña Altera, se presenta con el título La Infantona. Rival de la Infanta Eulalia. Carmela Giménez, la vizcondesa de Termens .

En la obra, el profesor y presidente de la Fundación Aguilar y Eslava de Cabra, el también egabrense Salvador Guzmán Moral, muestra la actitud vital de la hija de un zapatero y una empleada doméstica que acabó sus días como vizcondesa de Termens, más allá de su condición de amante de un infante de España y duque de Galliera como fue don Antonio de Orleans, esposo de la infanta Eulalia de Borbón e hijo del duque de Montpensier, que se postuló al trono de España.

En sus páginas, según ha señalado Guzmán, "el lector va a tener ocasión de conocer de cerca una figura de primera línea que se muestra como tal, despejándose muchas habladurías y sombras" que sobre aquella mujer cayeron.

Y es que la posición y fama de Carmela, La Sanroqueña o La Infantona, como también se la conocía por la rivalidad con la esposa del infante, hija de Isabel II, se forjaron en una época donde la moral no permitía que una mujer fuera transgresora y tratara de ser libre, a pesar de pasear no solo su belleza, sino también su inteligencia, por los más altos círculos de poder de aquella Europa. Ello hizo incluso que los mejores fotógrafos del momento la retrataran para la posteridad, como Reutlinger, el fotógrafo de Mata-Hari o Sarah Bernhardt.

La vizcondesa de Termens tuvo una vida llena de luces y sombras que ahora se disipan, en una vida propia del cuento de hadas en la que la mujer sencilla de pueblo encuentra realmente a un príncipe que le cambiará la vida. Una vida con un antes y un después marcado por su relación durante varias décadas con el yerno de la entonces reina de España y cuñado de Alfonso XII.

La obra es fruto del trabajo de investigación de Salvador Guzmán Moral, que llega después de una década buceando en archivos y con testimonios orales de gentes que la conocieron, que saca a la luz pública por primera vez a través de una prosa amena cerca de un centenar de fotografías, la mayor parte inéditas, de aquella legendaria vizcondesa que terminó su vida en su Cabra natal de forma muy piadosa y religiosa, volcándose en sus más allegados y con los más desfavorecidos. En ellos invirtió gran parte de su fortuna y todavía hoy queda como parte de su legado en la Fundación que creó y que lleva su nombre y donde, bajo la gran labor de las Hijas de la Caridad, se educan niños con deficiencias y necesidades especiales.