Diario Córdoba | Viernes, 18 de agosto de 2017

ENTREVISTA

Marta Jiménez: "Me he sentido contagiada del espíritu de Bill Murray"

La periodista y escritora cordobesa inaugura una nueva colección de la editorial Bandaáparte dedicará a los iconos de la cultura pop

CÓRDOBA 15/12/2016

La periodista cordobesa Marta Jiménez inaugura con un libro sobre Bill Murray una nueva colección que la editorial Bandaáparte dedicará a los iconos de la cultura pop, «una proposición que, al principio, me sorprendió y no veía viable», dice la autora. Finalmente, descubrió que el plan le «apetecía» y se quitó de encima «complejos e inseguridades» al darse cuenta de que «Murray es un actor patrimonio de todos, e igual puede escribir sobre él una periodista de Kentucky que de Córdoba». La documentación ha sido un arduo trabajo --«no hay nada publicado sobre el actor en castellano»--, aunque quizá lo más difícil fue encontrar el enfoque, el tono, alejado de una biografía. El próximo sábado, con una fiesta en la sala Limbo, se presentará Yo, Bill Murray, que también incluye la visión de 16 ilustradores sobre el intérprete, algunas de ellas en papeles que rechazó, como el de Forrest Gump.

-Asegura que no es una biografía. ¿Es su propia experiencia con Bill Murray?

--Creo que sí. En ese sentido, he sido bastante honesta. Por un lado, el libro es muy periodístico, porque todo lo que se cuenta está contrastado en un personaje sobre el que corren miles de historias apócrifas por la red. Pero, por otro lado, está mi visión, mi filtro.

-Dice que Murray es patrimonio de todos. ¿Cómo ha llegado a serlo?

--De una manera bastante extraña. Creo que si lo planea, no lo hubiera conseguido. Ha llegado ahí porque ha sido él mismo, se ha dejado llevar por el instinto. Es un hombre que tiene una filosofía bastante zen, y su carrera ha evolucionado como él mismo. Conquistó a la generación de los ochenta con aquellas comedias gamberras y las películas tan famosas que todos conocemos, y también al público más indie y hipster con su cine de autor. Y luego, sin proponérselo, se ha convertido en un referente de esta generación al ser un héroe en las redes sociales sin tener cuenta de twitter ni de facebook, y también por sus divertidos cameos, haciendo o no de sí mismo, en películas muy referentes del frikismo, como Zombieland. Todo ello, sin planificación, simplemente fluyendo.

-¿Cómo sobrevive un actor hoy en día sin móvil y sin agente?

--Sobrevive muy bien, pero sin formar parte de la locura de Hollywood. Después de haber escrito el libro, he sabido de otros actores, muy pocos, que no tienen agente. En España, por ejemplo, Antonio Resines. A mí esto me parece un signo de inteligencia y de saber vivir una buena vida. Cuando recogió el Globo de Oro por su interpretación en Lost in traslation, anunció que había despedido a su séquito, y un contestador se convirtió en su agente. Muchos de sus amigos se quejan de que los llaman a ellos para pasarle guiones a Murray. Él dice que quien quiera encontrarlo, lo encuentra. Sofía Coppola tardó ocho meses en dar con él para que protagonizara Lost in tralation y Wes Anderson también acabó encontrándolo. Es muy difícil, pero quien quiere lo encuentra.

-¿Qué hubiera dado por poder entrevistarle?

--Ahora mismo, nada. Al principio del proyecto, me hubiera encantado y hubiera ido al fin del mundo para hacerlo, pero creo que si le llego a entrevistar, este libro hubiera sido menos mío. Prefiero quedarme con la proyección que yo tengo del personaje. Pero si apareciera en alguna de las presentaciones del libro sería maravilloso. Y todo es posible con Bill Murray (risas).

-En este libro hay también mucho humor, más allá de las miles de anécdotas que ha protagonizado el actor. ¿Se ha sentido contagiada de su espíritu?

--He de reconocer que sí. De hecho, hubo un momento que pensé que el libro me estaba saliendo muy acorde con su filosofía libérrima. Pero dejarse contagiar por eso está muy bien.

-‘Cazafastasmas’ fue su gran éxito, pero fue una película que llegó casi por casualidad y como pago a otra producción, ‘El filo de la navaja’, que fue un terrible fracaso. ¿Sabe gestionar sus caídas?

--Murray tuvo miedo a encasillarse en los papeles de comedia gamberra, y decidió hacer El filo de la navaja, un drama épico sobre un hombre que busca el sentido de la vida, pero Universal le da el dinero para el proyecto con la condición de que protagonizara la comedia palomitera Cazafantasmas, su película más importante y por la que le recuerda todo el mundo. Frente al éxito de esta cinta, El filo de la navaja fue un fracaso absoluto. Creo que fue un salto demasiado abrupto, pero también es lógico que lo hiciera. Se llevó un gran palo, se retiró cuatro años del cine, estudió filosofía…

-En esa transición pasó por papeles secundarios importantes.

--Así es. Cualquier película en la que él saliera, aunque fuera como secundario, era una película de Bill Murray.

-¿Qué significó ‘Atrapado en el tiempo’?

--Es un personaje que, en cierto sentido, prefigura muchos de sus papeles en su cine independiente. Esa cara de nada, ese monumento al vacío existencial. Aunque esa película resultó ser menos filosófica de lo que él hubiera querido.

-¿Se ha sorprendido mucho al indagar en la vida de este actor?

--Sobre todo, me he divertido mucho. Tal vez, lo que más me ha sorprendido es su naturalidad, su falta de artificio, y también su dandismo. Eso me ha gustado. No hay que tener tanto miedo a desatarse de las normas.