Una «reivindicación de los autores», eso es lo que se planteó Vega en su último disco, que cuenta con Elvis Costello y versiones de una época y un lugar concretos, los años 60 en la Italia del Festival de San Remo, la de las «canciones ligeras» pero intemporales, interpretadas hasta hoy por decenas de iconos. «Soy un poco loca, pero creo que el mayor respeto es rendir homenaje a estos temas, cantándolos como yo los imagino, algunos incluso de forma más dramática que el original, porque llevo ese drama dentro», dice la artista en una charla, sin evitar una media sonrisa.

El título del primer álbum de su carrera íntegramente formado por versiones, Non Ho L’eta (No tengo edad, en castellano), es un reconocimiento a su carácter intemporal y a que este no era probablemente el tipo de tributo que podía esperarse de una cantautora forjada musicalmente entre los años 80 y los 90. «Pero son las canciones que me han marcado en mi manera de escribir canciones», explica Mercedes Mígel (Córdoba, 1979), que atribuye su forma de entender la composición a las escuchas de discos paternos y de clásicos como Volare, Città Vuota o la propia Non Ho L’eta, que popularizara Gigliola Cinquetti con su victoria en Eurovisión 1964.

Para ella, aquel género de la «canción ligera», con su «riqueza de melodías», constituyó la primera alternativa a músicas más densas, así como un precedente directo del pop, que explotaría con los Beatles. De su admiración por los compositores que las firmaron habla el hecho de que haya querido cantarlas en el idioma original, que empezó a estudiar cuando se puso manos a la obra con el proyecto para evitar fallos de pronunciación.

El sexto disco de su carrera se convierte, además, en el cuarto en el que ha trabajado con Sebastian Krys, productor radicado en Los Ángeles y colaborador de artistas como Alejandro Sanz, Lori Meyers, Second o David Bisbal.

REPERTORIO \ «Le elegí a él porque, por encima de un disco italiano, es un disco de Vega. No tendría sentido hacer un disco italiano que suene a Italia. De hecho, no son las canciones que más me han gustado, sino aquellas a las que les aporto algo», cuenta. En el repertorio, piezas que le permiten exhibir su versatilidad como intérprete, algunas tan conocidas como Il mondo, Tu vuò fa’ l’americiano o Azzurro, a las que ha intentado dar una «vuelta de tuerca», y otras no tan manidas, como Centro di gravità permanente (de Franco Battiato, una excepción al período marcado) o Dio come ti amo”.

Precisamente, con esta canción consiguió la rara colaboración de Elvis Costello, que la interpreta a dúo con ella y en italiano. «Habíamos contratado a su batería habitual para la grabación del álbum y fuimos con él a la presentación de las memorias de Costello. Nos pasaron al backstage y entré como una niña, muy tímida. Sebastian (Krys) le contó en qué andábamos metidos», recuerda. A Costello le pareció curioso que una artista española versionara en italiano clásicos del cancionero transalpino, así como sus razones.

EXCELENCIA \ «Si te apetece colaborar...», le medio susurraron, sin apenas creérselo, a lo que él respondió: «Envíame las demos». Escuchó todas y un año después grabó Dio come ti amor. «Puede tener gancho mediático, pero yo he trabajado con él porque creo que puede aportar excelencia al disco», defiende Vega, que aún no da crédito a lo obtenido.

Los frutos de tanto trabajo sembrado desde su salida de Operación Triunfo en EL 2002 y la reivindicación de su doble faceta de autora e intérprete, que le han valido hasta el momento dos nominaciones para los Grammy Latinos sin el apoyo de una multinacional, parecen germinar ahora a lo grande.

De hecho, Non Ho L’Eta sale a la calle con el aval de su sello, La Madriguera Records, y por primera vez también con el de la indie Subterfuge Records, que además editará a finales de año (si todo sigue según lo estipulado) su próximo disco de estudio con temas inéditos, La reina pez.