+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

FLAMENCO.

Despliegue dramático y jondo

 

Un momento de la representación de Alma de mujer, el viernes en el Gran Teatro. - Foto:JUAN MANUEL VACAS

FRANCISCO DEL CIDFRANCISCO DEL CID 07/11/2010

XIII CORDOBAN FLAMENCO

Organizador: Asociación de Artistas Flamencos de Córdoba

Obras: ´Alma de mujer´, de Lola Perez.

Lugar: Gran Teatro de Córdoba

Día: 5 de noviembre

El arte flamenco brilló a la altura que exigía una desgraciada actualidad como es la violencia de género. Y es que en la noche del viernes fue un vehículo inigualable y novedoso para concienciar a la sociedad de este grave problema.

Para ello no pudo tener mejor protagonista que esta aparentemente frágil bailaora que es la cordobesa Lola Pérez, que extrajo de su Alma de mujer todas las esencias y recursos para esta puesta escénica que hizo vibrar a un teatro lleno de un público que, habitual o no de eventos flamencos, conectó desde el primer momento con el gran despliegue dramático y jondo que se exhibió en el proscenio.

Lola Pérez se metió resueltamente en el papel de las víctimas y para ello nos mostró su excelente perfil flamenco y ese otro no tan conocido como es el dramático. Naturalmente, se erigió en la protagonista de este discurso en el que la altura de su baile se correspondía con una gestualidad de rostro y cuerpo transmitiéndonos desde la admiración y la congoja el drama de la mujer inmolada por culpa de esta cruel situación.

Los bailaores José Antonio Pérez y Jorge del Pino, en sus respectivos papeles de amante y rechazado, cumplieron con elegancia y precisión y hasta en el reto, ya casi en desuso, del duelo de bastones, acreditaron su buen momento ante un cometido nada fácil. Muy bien las guitarras de Manolo Flores y Niño Seve, autores de una bella música adecuada para el caso que elevaron a gran altura por su valorado sentido flamenco y su impecable técnica.

En la misma línea, el Gueñi, en el que recayó la responsabilidad de los cantes acompañando al baile; el sensible chelo de Irene Carrión; la percusión de Lolo, y las palmas del Mori y de Farinas. Además de Antonio Garcia Gómez El Califa , muy brillante en todas sus intervenciones, especialmente en la granaina. Un grupo bien cohesionado de artistas de nuestra tierra que contribuyó para que este Alma de mujer sea visto desde la doble perspectiva flamenca y reivindicativa que alza su voz para decir basta de una vez por todas a este doloroso problema.