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REPORTAJE

El Bach más vanguardista

La Fura dels Baus puso anoche en escena ‘Free Bach 212’, dentro de la programación del Festival Internacional de Música, Teatro y Danza de Priego, cuya 70ª edición concluye mañana

 

Una escena de ‘Free Bach 212’, ayer durante la representación en el Teatro Victoria de Priego. - R.C.C.

RAFAEL COBO
12/08/2017

La genialidad de un Bach innovador y la vanguardia de La Fura dels Baus. Un cóctel cuyo resultado no podía ser otro que un «convite atemporal en el que se mezcla lo burlesco, lo humorístico, la crítica social y la invitación a los placeres más mundanos», un encuentro entre diferentes disciplinas y estilos musicales que resumen a la perfección Free Bach 212, montaje con el que la veterana compañía catalana conquistó ayer al público que se dio cita en el Teatro Victoria de Priego.

Un día después de estrenar en Pesaro Le Siége de Corinthe, La Fura dels Baus aterrizaba en la localidad de la Subbética rodeada de una gran expectación y no poca polémica, generada desde que en julio se daba a conocer el precio de las localidades, 30 euros el patio de butacas y 25 el anfiteatro, los más altos de la historia del ciclo escénico pese a los descuentos existentes. Aspecto económico que, como ya se había puesto de manifiesto en distintos foros, restó una considerable afluencia de público. Pese a ello, los que finalmente decidieron «invertir» en cultura y apostar a seguro, vivieron una gran noche de Festivales, como se corroboró a los pocos minutos de levantarse el telón.

Y es que la Baukernkantate (Cantata de los campesinos) BWV 212 de Johan Sebastian Bach, una de las obras menos conocidas del compositor alemán, estrenada hace 275 años y considerada como una de las más «alegres» de su autor, adquiere una nueva dimensión gracias a este híbrido entre la partitura original y la aportación de La Fura dels Baus, bajo la dirección de Miki Espuma y David Cid, autor también del guión, en el que se dan la mano la música barroca, la electrónica de vanguardia, la imagen multimedia y el cante flamenco.

Un montaje, en definitiva, al que había que asistir con la mente muy abierta y sin ningún tipo de cliché previamente establecido, ya que de otra manera resultaba complicado asimilar una de las máximas que la compañía lleva a gala desde su creación, como es la de conmover y deleitar sin barreras, sin limitaciones.

A fe que anoche en Priego de Córdoba lo consiguieron, con un espectáculo un tanto alejado de lo que acostumbran, pero caracterizado por la originalidad y un cierto toque transgresor marca de la casa.