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NOVELA

Crónica de un viaje

José Luis Muñoz novela una visita a Nueva York

 

José Luis Muñoz. - CÓRDOBA

José Luis Muñoz. - CÓRDOBA

Pedro M. Domene Pedro M. Domene
02/06/2018

‘La manzana helada’. Autor: José Luis Muñoz. Editorial: Bohodón Ediciones. Madrid, 2017.

El narrador José Luis Muñoz (Salamanca, 1951) convierte en novela la crónica de un viaje a la ciudad de Nueva York, y de la mano de Martin Eden y de Marc Emmerich, un guía particular, recorren algunos de los rincones, avenidas y barrios que Eden no había visitado en dos ocasiones anteriores. El escritor califica Nueva York como «todas las ciudades del mundo en una», porque existe una Nueva York italiana, china, polaca o judía, y la convierte en una ciudad tan literaria como cinematográfica.

El libro, La manzana helada (2017), lleva al lector de la mano de Eden y Emmerich a pasear y a deslumbrarse ante el escaparate de Tiffany’s, y quién no recuerda a Truman Capote, y la versión cinematográfica, Desayuno con diamantes (1961), de Blake Edwards, y mientras deambulan por Brooklyn les viene a la memoria las novelas Ultima salida a Brooklyn o Réquiem por un sueño, de Hubert Selby. Y según constata el viajero, Nueva York se convierte, a cada paso, en el territorio de uno de los iconos literarios: Paul Auster, y una inabarcable nómina de grandes escritores neoyorquinos, desde Walt Whitman a Tom Wolfe, de Salinger a Pynchon, incluido Melville. Una ciudad extraordinariamente literaria porque está viva, tiene historia, se convierte en un punto y aparte. José Luis Muñoz sostiene que hay ciudades literarias, que son susceptibles de convertirse en personajes de un libro, y otras no, y Nueva York es esa ciudad literaria; cuando uno pasea por sus calles, bajando a sus catacumbas culturales, recorriendo sus museos, puede verse envuelto en un sinfín de historias. Y, sobre todo, en el texto se subraya el muestrario humano tan rico y variado que encuentra por las calles. El narrador convertido en improvisado fotógrafo, roba primeros planos de gente que después convertirá en personajes en futuros trabajos literarios, y en Nueva York se encuentran, a diario, buenos e improvisados modelos callejeros.

La manzana helada es el primer libro sobre Nueva York, aclara el novelista José Luis Muñoz, aunque podría ser el inicio de toda una serie, por ejemplo, La vida oculta de los neoyorquinos, retratos de gente de la calle sobre los que inventar una vida y otras circunstancias para construir un calidoscopio neoyorquino. En una ciudad como Nueva York nadie pasea, se hace footing, por prescripción de un entrenador personal, y de forma muy disciplinada. Todo el mundo vive pendiente de su reloj, se palpa esa obsesión misma por el trabajo, la productividad que relega pequeños placeres: una buena comida, o una charla con amigos alrededor de una botella de vino, los neoyorkinos comen cualquier cosa, para saciar el apetito, mientras caminan o conducen, y al final uno acaba contagiándose de esos malos hábitos. El gran dios de la sociedad norteamericana es el negocio, todo se mide con parámetros económicos, y se siente esa incomunicación de las grandes urbes, y en Nueva York es aún más palpable, algo que el autor refleja en más de un pasaje de este libro que no dejará de interesar al lector más curioso.