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PUENTE GENIL

La Corporación condena una campaña de descrédito contra el municipio

Estudian acciones penales y civiles contra los insultos en redes sociales. ‘Spiriman’ y el policía local suspendido intentan acceder al despacho del alcalde

 

Fachada principal del Ayuntamiento de Puente Genil. - P. MANSILLA

Pablo Mansilla Pablo Mansilla
06/09/2018

El nuevo curso político comienza con una expectación tensa en Puente Genil. Ayer a mediodía se celebró en el Ayuntamiento una junta de portavoces en la que uno de los puntos más destacados fue la polémica desatada en redes sociales en los últimos días y el desarrollo de una manifestación el pasado domingo contra el abuso sexual a menores a la que acudieron centenares de personas procedentes de toda Andalucía. Una situación preocupante que el Gobierno y la oposición -Izquierda Unida fue el primer grupo que manifestó su opinión de manera pública- han condenado mediante comunicados de prensa. Según ha podido saber este periódico, la oposición instó en esa reunión al alcalde, Esteban Morales, a dar las explicaciones sobre el caso que afecta a Daniel Tejero, el agente de la Policía Local del municipio suspendido de empleo y sueldo desde hace tres años y a favor del cual se ha posicionado Spiriman, el médico granadino Jesús Candel, que preside la asociación Justicia por la Sanidad.

Por ello, pasadas las ocho y media de la tarde de ayer, el Gobierno local rompió su silencio para calificar como «inadmisible» la campaña premeditada de «desprestigio, insultos e infamias». Además, explica en ese escrito que «el agente de policía apartado de sus funciones lo está en virtud de un expediente disciplinario iniciado con antelación y por motivos diferentes al proceso judicial del que resultó absuelto el anterior jefe de Policía Local». Además, asegura que «no hay sentencia judicial que obligue al Ayuntamiento a la readmisión del agente apartado de sus funciones» y «sí una firme, la nº 285/2015 con fecha 17 de julio de 2015, por la que se mantiene la suspensión de empleo y sueldo al señor Tejero y se vincula la duración de la medida de suspensión a un proceso penal abierto en el juzgado de Puente Genil».

El Consistorio, que se reserva el derecho a emprender acciones penales y civiles contra todas las personas que han menoscabado la integridad moral de Puente Genil, afirma en el comunicado que, «en aplicación de la ley, mantiene el pago del salario mensual que le corresponde al policía apartado de sus funciones según la normativa». A lo que agrega que «estando sometida la medida cautelar a la duración de un proceso penal, y paralizado el expediente disciplinario por esa razón, serán los jueces los que deban resolver» este proceso. La imagen de Puente Genil transmitida al exterior a través de las redes sociales en las últimas semanas está quedando muy dañada, y a ello hay que sumar la manifestación celebrada el pasado domingo, que ha tenido como consecuencia una concatenación de hechos que han despertado como nunca el interés ciudadano en esta polémica en la que el exjefe de la Policía Local, Lorenzo Humánez; el propio cuerpo de seguridad; el alcalde, Esteban Morales; jueces, fiscales y políticos de la Junta, y el médico Jesús Candel son algunos de los actores principales. De hecho, Candel mantuvo ayer un encuentro con Daniel Tejero en Puente Genil para tratar de reunirse con el alcalde en su despacho. Tal y como recogen las imágenes del vídeo que se retransmitió por Facebook, los agentes de la Policía Local que estaban en la planta baja del Ayuntamiento les impidieron el acceso. Más tarde, el médico y el agente acudieron al edificio de la Policía Local, donde se vivieron momentos desagradables a las puertas de las dependencias.

Ayer se hizo público que la fiscal ha remitido al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Puente Genil un escrito en el que pide dos años de prisión para Daniel Tejero por delitos continuados de calumnias y una multa económica por las injurias y calumnias vertidas por el policía a través de vídeos colgados en YouTube contra autoridades políticas y judiciales.

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