+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario Córdoba:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

el rincón del paciente

Un problema de muchos

EL PUENTE (Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad) :

 

J.C. Quero, Rosario Guerrero, Pilar García,Isabel Quero, Mar Cejas y M. Carmen Muñoz. - G.C.

M.J. RAYA
03/11/2012

La asociación El Puente TDAH (Trastorno por el Déficit de Atención con o sin Hiperactividad) de Puente Genil surgió hace tres años por la necesidad que existía dentro de esta localidad y de los municipios próximos de contar con recursos que "necesitan los pequeños que sufren este problema, sin tener que desplazarnos a Córdoba", señala María del Carmen Muñoz, la presidenta de este colectivo. El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es el trastorno neurológico más frecuente en la infancia. Aunque las cifras sobre su prevalencia varían según los estudios, por lo general afecta a aproximadamente a entre el 5% y el 7% de la población infantil. Sin embargo, se trata de un problema infradiagnosticado que en el 80% de los casos es de tipo hereditario. Este trastorno es más frecuente en niños que en niñas, en una proporción de 3 o 4 casos por el sexo masculino frente al femenino."Con la Asociación Cordobesa de Déficit de Atención e Hiperactividad (Acodah) compartimos actualmente diferentes proyectos, ya que ambas asociaciones formamos parte de Fahyda (Federación de Asociaciones de Ayuda al Trastorno Hipercinético y Déficit de Atención). Esto nos permite formarnos y colaborar conjuntamente en determinados proyectos que puedan satisfacer las necesidades de los afectados de TDAH, no solo en la provincia sino en Andalucía", indica María del Carmen Muñoz. Muñoz fue fundadora, vicepresidenta y delegada de Acodah en Puente Genil.

La asociación El Puente presta diferentes servicios a los afectados por este trastorno. Por un lado, informa, orienta y asesora a padres y familiares de niños con TDAH. Ofrece su colaboración a profesores, centros de enseñanza y demás grupos o profesionales que "soliciten nuestros conocimientos para informarse acerca de este trastorno y saber cómo actuar en dicha situación", precisa Muñoz.

Por su parte, El Puente presta servicios de tipo social, sanitario, psicológico, que ayuden a afectados, padres, familiares y profesores. Promueve la colaboración entre entidades; se implica con los padres y familias; organiza talleres grupales e individuales (escuela de padres, talleres de autoestima, taller Tengo TDAH, clases de apoyo, grupo de habilidades sociales, natación o grupo de autoayuda). También organiza excursiones, días de convivencia y actividades y jornadas de sensibilización. Como esta asociación pertenece a la federación andaluza comparte convivencias y actividades lúdicas con otros colectivos. "El pasado año El Puente fue la anfitriona en la organización de las quintas convivencias llevadas a cabo en el albergue de Cerro Muriano, con la colaboración de la Diputación y el Ayuntamiento. Nos reunimos más de 150 personas de diferentes provincias. Este año hemos compartido los campamentos de verano, que por primera vez se han organizado en Marbella, con una especial atención a los niños con TDAH", destaca María del Carmen Muñoz.

El pasado 20 de octubre se celebró una importante cita en el hospital Reina Sofía, con motivo de la quinta Semana de Sensibilización Europea. Intervinieron varios especialistas del Reina Sofía como son los doctores Rafael Burgos y Rafael Camino. También participó María Araceli Sánchez, del departamento de Psicología de la Universidad de Córdoba, y Francisco Javier García, jefe de la sección de Educación Especial de la Consejería de Educación, que expuso las necesidades educativas de los menores con TDAH. Gracias al esfuerzo y peticiones de todas las asociaciones de TDAH en Andalucía existe el protocolo de actuación y coordinación para la detección e intervención educativa del alumnado con trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad.

Esta asociación demanda a la sanidad pública mejores recursos que permitan un mejor pronóstico ante un posible diagnóstico del TDAH. En esta línea, reivindica mayor formación de los profesionales de la salud y de la educación; un protocolo adecuado entre sanidad y educación, y que la medicación correspondiente al tratamiento farmacológico se considere como parte de un trastorno crónico y sea de aportación reducida para que ningún afectado abandone el tratamiento por su elevado coste económico.

Además de la medicación puntual que indica el especialista a cada afectado, los menores que sufren TDAH necesitan aprender estrategias para desenvolverse en el día a día (estimulación de sus habilidades sociales, autoestima, capacidad de organización, entre otras).