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ANALISIS NATURALEZA Y SABER

Sobre si la ciencia es útil para la agricultura

JOSE IGNACIO CUBERO SALMERON JOSE IGNACIO CUBERO SALMERON 27/04/2003

La pregunta es ociosa por cuanto la Agricultura es Ciencia. Hay plantas cultivadas y animales domésticos porque su mensaje genético ha sido modificado por un proceso que denominamos "selección artificial". Hace unos diez mil años fueron domesticados los primeros animales y las primeras plantas, iniciándose así un sistema económico distinto, al que llamamos Agricultura (en sentido amplio: incluyendo ganadería y las industrias derivadas) del que hasta entonces había existido, esto es, la caza y recolección. La Agricultura necesita de una actividad del Hombre que implica conocer lo que quiere modificar y saber cómo lo tiene que hacer. Esa es precisamente la actividad científica.

La selección fue, hasta hace algunos siglos, intuitiva, pero que no se confunda "intuitiva" con "inconsciente". Los hombres de todas las épocas han tenido las ideas muy claras de lo que querían y sólo estaban limitados por unos procesos de selección muy sencillos, de lenta respuesta. Es en el siglo XVIII (Revolución Industrial) y, sobre todo, en el XIX, cuando se aplica de forma sistemática el método científico a la Agricultura.

La Agricultura es, pues, aplicación de Ciencia y Ciencia en sí misma, Ciencia compleja debido a su propia naturaleza. Lo que sucede, y quizá sea la causa de que el gran público no tenga esa percepción, es que los resultados de tal Ciencia han de ser transmitidos para poder ser aplicados. Es fácil comprender el éxito en la investigación en Física sin más que ver la televisión (otra cosa es lo que se ve en la televisión, claro...) o, simplemente, pulsar un interruptor y encender una lámpara. No es tan fácil comprender lo que significa una nueva variedad, un nuevo abono, una manera de cultivar distinta, y tantas otras cosas. Ni siquiera es fácil de adoptar por los propios agricultores, la mayor parte de las veces sin los conocimientos técnicos necesarios para poder juzgar si lo que le dicen es mejor que lo que ya hace o tiene. La solución parece complicada, porque el científico suele estar en el otro extremo: lleno de conocimientos de todo tipo pero sin mucha experiencia en la práctica, sobre todo en la transmisión del conocimiento que genera. Pero sí que hay soluciones; además de tratar de conseguir una buena preparación técnica en el agricultor, hace falta una buna correa de transmisión: es lo que se llama extensión agraria, realizada por técnicos bien preparados para comprender los resultados de la investigación y para saber no sólo aplicarlos sino mostrarlos a cada cual en su lugar y en sus condiciones. Es así como se completa la Ciencia de la Agricultura.

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