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REPORTAJE

Los políticos, en remojo

La costa gana por goleada en la selección vacacional de los políticos cordobeses que, salvo excepciones, aprovechan estos días para estar más tiempo con la familia y huir del calor en la playa

 

Rafi Valenzuela, con amigos, por Praga y Budapest. - CÓRDOBA

Andrés Lorite, con sus hijos en la playa. - CÓRDOBA

Araceli R. Arjona Araceli R. Arjona
13/08/2018

Las vacaciones son para el verano. También para la clase política, que estos días en los que la actividad se ralentiza en Córdoba aprovecha para suspender la agenda, huir del estrés y reencontrarse con la familia. Según una encuesta realizada por este periódico, los destinos vacacionales no difieren demasiado de los de cualquier cordobés de a pie: playa, playa, playa y algún viajecito por Europa.

Efectivamente, los destinos de costa ganan por goleada. Salvo excepciones como la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que vuelve a Córdoba estos días, a los políticos les gusta mayoritariamente ponerse en remojo en verano. Sin ir más lejos, la alcaldesa, Isabel Ambrosio, cansada quizás de viajar por todo el mundo, pasará 15 días con la familia en la costa tropical (la granadina). Cerca, en Almería, estarán compañeros de partido como el diputado socialista Antonio Hurtado, que antes ha dado el salto a Saidia (Marruecos) para llevar a su amigo Mustafá y a su familia a pasar el verano. Por Almería veranea también la consejera de Justicia, Rosa Aguilar, que aprovecha para «leer, estar con los amigos, andar por la playa y nadar». Según la titular de Justicia, aunque «no se desconecta del todo», su objetivo es «descansar y estar con la familia», de la que dice no disfruta mucho el resto del año. En la otra punta, en la costa de Huelva (Isla Canela), se podrá ver al teniente alcalde y presidente de Urbanismo, Pedro García, que también emplea sus vacaciones para pasar más tiempo con los suyos. Sus compañeras de partido hacen lo propio. Amparo Pernichi estará «en la playa cuatro días» y el resto hasta dos semanas «en casa de bricolaje y pintura», confiesa. El verano también es una época muy recurrente para las reformas, por aquello de que la pintura se seca mejor. El plan de Alba es sencillo: «Familia, familia y familia». Pasa las vacaciones en el campo, «en casa del abuelo», con escapadas puntuales «en función de la agenda de los niños». Así son las cosas. Estos días, la agenda oficial se cambia por la familiar.

La delegada del Gobierno de la Junta, Esther Ruiz, elige playa estos días. Tras unos días con amigos en Marbella, compartirá parte de sus vacaciones con la familia en Torre del Mar. Aunque tiene previsto acabar el mes en Fuente Obejuna, del 20 al 25 de agosto, para asistir a la representación de la obra de Lope de Vega.

En el PP, la costa es el plato fuerte también. El portavoz popular, José María Bellido, ya está de vuelta de su destino vacacional, Fuengirola. Todo un clásico cordobés. Su compañero Salvador Fuentes conduce algo más cada verano para llegar a Chiclana (Cádiz), donde le gusta retirarse del mundanal ruido. Y a Andrés Lorite se le ha visto en redes sociales también en la playa, con bañadores a juego conjuntado con sus hijos. Algunos dan el salto a Europa. Es el caso de la subdelegada del Gobierno, que estos días desconecta con amigos en Praga y Budapest. O de la parlamentaria andaluza Soledad Pérez, que ha dejado rastro de su paso por Florencia en Instagram.

Alguno que otro tira de aire acondicionado y se queda en casa. Es el caso del concejal de Seguridad, Emilio Aumente, que dice que aguanta bien el calor y que prefiere esperar a diciembre para «viajar a otras latitudes» con su mujer. Este año les toca Argentina.

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