¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.
¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.
Diario Córdoba | Jueves, 20 de junio de 2013 - Edición impresa
RAFAEL CASTRO AVILA 02/07/2012
--¿Cuál es la pócima para salir de esta situación?
--Trabajando. No hay otra alternativa. Hago mucho hincapié con la gente que tengo alrededor, tanto con mi sobrina como con mi hijo. Yo trabajo una media, todos los días del año, de 12 a 14 horas.
--¿Se esperaba esto?
--Sinceramente, nunca.
--¿Qué consejo da al que desea montar una empresa con la que está cayendo actualmente?
--Si no tiene verdadera vocación de empresario, que no se tire a la piscina. Si no está dispuesto a echar de 12 a 14 horas de trabajo, y el resto a pensar, difícilmente puede salir adelante con el panorama actual. El verdadero empresario piensa lo que tiene que hacer al día siguiente.
--¿Cuándo le han surgido las mejores ocurrencias empresariales?
--Siempre cuando he despertado por la mañana. Ese cuarto de hora tendido en la cama antes de emprender la jornada.
--¿Le ha pesado la política?
--En absoluto. Yo me presenté de alcalde porque pensé que debía hacerlo. Soy una persona que cuando creo que tengo que hacer una cosa la hago por encima de todo y cuando creo que no debo hacerla la dejo por encima de todo.
--¿Cómo se le ocurrió lo de montar el parque acuático Aquasierra?
--Fue en 1987. Creé una sociedad con quien creí conveniente. No me importaba si tenía dinero o no. Era gente de mi entorno. Hoy no nos cuesta el dinero mantener el servicio que estamos dando.
--¿Y lo del campo?
--Igual que un día me dio por hacer el parque acuático, en 1992 decidí que toda la tierra que tenía la iba a replantar de olivos. Inicié un programa y hasta el 2000 he creado una plantación de 55.000 olivos que los he parido yo.
--¿Qué problemas se le plantean en esta coyuntura económica?
--Hoy día nada es rentable. Posiblemente el Aquasierra sea el único negocio que no me cuesta el dinero. La agricultura se mantiene, el aceite no genera riqueza y la fábrica nos está costando el dinero su apertura diaria. Pero también es verdad que todo lo que tenemos se lo debemos a los muebles y no sería de recibo, ahora que las cosas van mal, cerrar la fábrica.
--¿Cuántos empleados tienen en Muebles OB?
--Alrededor de 70. Hemos llegado a tener 150 antes de la crisis. Esto es lo que hay y contra eso...
--¿Qué se le pasa por la cabeza cuando se ha tenido que despedir a tantas personas?
--Del 95% de las despedidas me duele profundamente el corazón. Del 5% restante, indiferencia. Mi verdadero talón de Aquiles es la gente que hemos tenido que dejar parada. Algunos los hemos acoplado en el Aquasierra y a otros en el campo con jornadas temporales.
--¿Qué diferencia hay entre esta crisis y otras que haya vivido?
--Esta es más profunda. La posterior a la Expo de Sevilla nos hizo expandirnos a Extremadura y centro del país y la amortiguamos.
"Ahora nos estamos abriendo fuera --prosigue--, pero todos estamos tratando de vender en el mismo mercado y llega a saturarse. Yo sospechaba la crisis, pero no de esta magnitud. Nosotros estábamos preparados para aguantar 2 o 3 años, pero no 5 años como llevamos. El segundo semestre del 2007 comenzaron a caer las ventas. Mientras nos queden recursos seguiremos haciendo muebles".
--¿Cuándo remontaremos vuelo?
--El problema es mucho más complejo de lo que nos creemos. Para remontar vuelo hay que crear confianza, que se reactive el consumo y que se cambie la cultura del trabajo. Hay que cambiar el chip y no pensar más en lo que se ha vivido de aquí para atrás. Los pelotazos, el ganar dinero fácil y el estado del bienestar se van a acabar. El fruto de una persona debe basarse en el esfuerzo y el trabajo. Hay que trabajar donde sea y como sea. La realidad es otra.
--¿Cuál es la fórmula para crecer?
--Tenemos que ser más competitivos de cara al exterior y eso se logra siendo más productivos y haciendo las cosas mejor, con más calidad y un mayor esfuerzo. En España se trabaja, pero no se rinde. A mí no se me pasa por la imaginación bajar los sueldos, pero sí debe crecer la competitividad y el rendimiento en el trabajo.
--Pero, ¿cómo se puede competir con los chinos?
--Con calidad. El producto español será más caro, pero ello va en la calidad. El ejemplo lo tenemos en Alemania, que produce calidad y el rendimiento laboral es altísimo.
Enlaces Recomendados: Vuelos | Cursos y masters | Entradas Barcelona | Barcelona tickets | Juegos | Entradas concierto | Escorts Barcelona | Barcelona Tickets | Coches de Ocasión | Comienza a ahorrarte hasta un 65% en tu seguro con Regal | Se anticipa un crecimiento del sector de los juegos online | Depósito NARANJA de ING DIRECT. Sin gastos ni comisiones | Cuenta NÓMINA de ING DIRECT. Sin comisiones