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fiesta histórica marcada por el debate

La Toma de Granada no sale de la polémica entre aplausos y pitidos

La plaza del Carmen muestra la división desde el inicio del desfile, con la Legión. Policías con antidisturbios vigilaron durante las dos horas y media del acto

 

Un momento de los actos conmemorativos de la Toma de Granasda, ayer, con la participación de la Legión. - MIGUEL ÁNGEL MOLINA (EFE)

EFE / GRANADA
03/01/2018

Granada celebró el 526 aniversario de la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, una tradición que ayer volvió a concentrar a miles de personas, entre partidarios y detractores, de una fiesta que busca salir de la polémica pero que ha reeditado intercambio de pitidos y protestas.

La céntrica plaza del Carmen, en la que se ubica el Ayuntamiento de Granada, se convirtió, como ya es tradicional en un escenario dividido entre los defensores de La Toma, que celebra el 526 aniversario de la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, y los que tachan esta fiesta de xenófoba, anacrónica y racista.

El desfile de la Legión propició el primer intercambio de gritos antes de las 11.30 horas, momento en el que parte desde el Ayuntamiento la corporación bajo mazas y que marca el inicio de esta fiesta cívico-religiosa que concluyó poco antes de las dos de la tarde y sin incidentes.

El acto repitió el fuerte dispositivo de seguridad de ediciones anteriores en el que participaron policías locales, agentes de la Policía Nacional y antidisturbios.

El séquito, ataviado con trajes de época de los últimos seis siglos, se dirigió junto a concejales y representantes de otras administraciones hasta la Capilla Real, donde yacen los Reyes Católicos, para hacer una ofrenda floral. El concejal Antonio Granados (PSOE) se encargó este año de tremolar la primera vez el pendón, una réplica del estandarte real que portaban las tropas con Fernando el Católico cuando conquistaron la ciudad.

Durante la celebración religiosa, cerca de un centenar de los congregados en la plaza confrontado con consignas, unas para defender La Toma, respaldar a los cuerpos de seguridad del Estado y gritar consignas patrióticas frente al otro bando, que ha coreó que «ningún pueblo celebra su derrota» y pide sustituir esta tradición por actos en honor a Mariana Pineda.

El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, explicó a preguntas de los periodistas que se trata de una tradición que ha concentrado a miles de granadinos, familias que han recordado a Granada como ciudad marcada por su espíritu de tolerancia.

«Intentan enturbiar diez o doce. Los granadinos salen a la calle para decir que respetan las tradiciones y la historia», resumió Cuenca, que insistió en sacar La Toma de la polémica y recalcó que «sí han cambiado las cosas», destacando la normalidad de una jornada frente a los que «están empeñados a generar división».